Françoise Bettencourt: La vida de la mujer más rica del mundo

Heredera del imperio L’Oréal, Francoise Bettencourt es la mujer más rica del mundo, con una fortuna que supera los 66.000 millones de dólares.

Francoise Bettencourt: La vida de la mujer más rica del mundo

A sus 68 años, Françoise Bettencourt es la mujer más rica del mundo. La heredera del imperio L’Oréal cuenta con una fortuna estimada en más de 66.000 millones de dólares, lo que la coloca en el puesto 15 de la clasificación de millonarios, por encima de emprendedores tan conocidos como los Walton (Walmart) o el primer español de la clasificación, Amancio Ortega.

Su entrada en la primera división de multimillonarios se produjo en 2017, tras el fallecimiento de su madre, Liliane Bettencourt, una de las principales accionistas de L’Oréal. Entonces, Francois heredó alrededor de 39.500 millones de euros, una cantidad que ha hecho crecer alrededor del 50% en los últimos cinco años.

La vida de François Bettencourt como la mujer más rica del mundo

Contra lo que pudiera parecer al juzgar su fortuna, Francoise Bettencourt lleva una vida bastante modesta. De hecho, se dice que la accionista de L’Oréal prefiere viajar en aviones comerciales antes que disfrutar de un jet privado. Suele ser común verle paseando en ropa deportiva por los parques cercanos a su residencia en París, y quienes la conocen dicen que solo se permite el lujo de comer en los restaurantes más caros de la capital francesa.

Además de su participación en el gigante de la cosmética, Bettencourt es conocida por su importante labor filantrópica, algo común en muchos de los multimillonarios que forman parte de su selecto club. Así, a través de la Bettencourt Schueller Foundation, la mujer más rica del mundo invierte en proyectos científicos, artísticos y culturales. Por ejemplo, la reconstrucción de la catedral de Nôtre Damme, en la que ha invertido 226 millones de euros.

El estilo de vida austero y tranquilo de Francoise Bettencourt no casa demasiado con las astronómicas cifras de su fortuna y las responsabilidades que heredó hace un lustro. Por eso, algunos amigos suyos han reconocido que la multimillonaria francesa se siente encerrada en una cárcel de oro, y que no sabe qué hacer con tanto dinero, ya que sus únicos intereses son la literatura y el arte.

Las sagas familiares más ricas del mundo

Nieta del fundador de L’Oréal, Francoise Bettencourt es otro ejemplo más de cómo las grandes fortunas del mundo, en numerosas ocasiones, vienen determinadas por una cuestión de sangre. Así, muchas de las familias más ricas del mundo deben su patrimonio al éxito como emprendedores de las generaciones anteriores (Marta Ortega es el último ejemplo de ello). Aunque, en muchos casos, los nietos o bisnietos sigue ocupándose de la gestión del negocio familiar.

Familia Walton. La familia Walton, de origen estadounidense, es la propietaria del 48% de la cadena de supermercados Walmart. Después de tres generaciones, el patrimonio de esta saga de emprendedores asciende a 238.000 millones de dólares, lo que la sitúa a la cabeza de la clasificación de las familias más ricas del mundo.

Familia Mars. 119 años después de que Frank Mars comenzara a vender caramelos, sus descendientes se han convertido en una de las familias más ricas del mundo. Después de cinco generaciones, su patrimonio alcanza los 141.900 millones de dólares, y es propietaria de las archiconocidas marcas de dulces M&MsMilky Way o Snickers. Además, los productos para mascotas también se han convertido en un gran negocio para los Mars, un sector del que obtienen el 50% de sus ingresos.

Familia Hermés. La sexta generación de la familia Hermés es propietaria de la marca de lujo francesa, con bolsos que pueden llegar a costar cientos de miles de dólares. Su gran tradición emprendedora les ha convertido en una de las familias más ricas del mundo, con un patrimonio de 111.600 millones de dólares.

Familia Thompson Reuters. La familia Thompson Reuters es conocida por ser propietaria de un conglomerado de medios de comunicación, como su agencia de noticias, así como de proveedores de datos y servicios financieros. Su fortuna asciende a 61.100 millones de euros, lo que la convierte en una de las familias más ricas del mundo.