El último fracaso de Fernando Alonso como emprendedor: vende el 75% de su marca de ropa

El bicampeón del mundo de Fórmula 1 ha tenido que vender el 70% de su marca de ropa tras acumular pérdidas millonarias durante los últimos años.

El último fracaso de Fernando Alonso como emprendedor

El regreso de Fernando Alonso a la Fórmula 1 ha sido uno de los episodios más mediáticos dentro del deporte de motor en los últimos meses. El piloto asturiano, bicampeón del mundo, decidió regresar al campeonato tras dos años de parón con la intención de volver a ser campeón del mundo. Un éxito que parece no corresponderle en los negocios…

Fernando Alonso ha tenido que vender el 75% de su marca de ropa, Kimoa, tras acumular unas pérdidas de tres millones de euros en apenas cuatro años. La firma fue puesta en marcha por el propio piloto en 2017, con la intención de convertirse en un referente de la industria textil sostenible. Así, Kimoa vende camisetas, sudaderas, gafas de sol o gorras fabricadas con materiales reciclados y minimizando la huella digital de la industria.

Sin embargo, los resultados parecen no acompañar a la empresa de Fernando Alonso. Tan solo cuatro años después de su fundación, Kimoa acumula unas pérdidas de tres millones de euros. Durante 2020, uno de los años más duros que se recuerdan para el ecosistema emprendedor, la marca del asturiano sumó un resultado negativo de 650.000 euros, un 13% más que en 2019, a pesar de que la facturación superaba el millón de euros en ese año y el anterior.

Los malos resultados de su compañía han obligado a Fernando Alonso a vender el 75% de la firma a la compañía estadounidense Revolution Brands, que posee varios negocios relacionados con la movilidad urbana y los patinetes eléctricos. El piloto de Fórmula 1, no obstante, conservará el 25% del capital, y seguirá colaborando de manera estrecha con la marca que fundó en 2017. Tal y como ha explicado Alonso, el acuerdo busca mejorar la exposición de Kimoa y poder lanzar el negocio a otro nivel.

Los otros negocios de Fernando Alonso

Pero Kimoa no es el único negocio de Fernando Alonso fuera de la Fórmula 1. El bicampeón del mundo entró hace unos meses como socio en la firma de bebidas isotónicas RAW Superdrink, que ya contaba en su organigrama con otras estrellas del deporte, como el piloto de MotoGP Aleix Expargaró o el youtuber Willyrex, entre otros.

Además, Fernando Alonso también ha entrado en el negocio de los eSports. El pilotó creó hace varios meses su propio equipo y pasó a formar parte del Consejo de Administración de Motorsport Games, la división de videojuegos de Motorsport Network. “Los eSports no son una fantasía, son una realidad y algo que me apasiona desde hace tiempo. Invertir y ayudar a dirigir Motorsport Games me permitirá realizar una contribución real al futuro del automovilismo”, explicó Alonso entonces.

Por último, el bicampeón del mundo de Fórmula 1 cuenta con su propio circuito de karts en Oviedo, su ciudad natal, donde también se ubica un museo con los coches, monos, cascos… que han marcado su carrera deportiva en todas las etapas. Además, Alonso ha firmado un acuerdo con una empresa china para construir hasta 40 circuitos en el país asiático. Un negocio que, de salir bien, puede reportar ingentes beneficios a las cuentas del asturiano, que busca volver a lo más alto en 2022.

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