Manolo Blahnik, el emprendedor canario que lleva 50 años en el olimpo de los zapatos

El diseñador de zapatos español es una de las figuras mundiales de la zapatería de lujo, y cumple 50 años en el negocio.

Manolo Blahnik cumple 50 años en el olimpo de los zapatos

Pocas personas en el mundo con alguna relación con el sector de la moda y la zapatería no saben quién es Manolo Blahnik. El emprendedor canario, de 79 años, cumple ahora 50 como emprendedor. Cinco décadas en las que ha conseguido conquistar el olimpo de la zapatería de lujo, convirtiéndose en una de las figuras más destacadas -si no la que más- en este segmento.

Hijo de una española y un checo, la carrera de Manolo Blahnik en el mundo de la moda comenzó cuando era muy joven, cuando salió de la isla de La Palma para estudiar Derecho en Ginebra. Desde allí, pasó por París, Nueva York y Londres, donde se convirtió en el diseñador de zapatos más conocido del mundo.

Después de un periplo profesional como fotógrafo de moda, Manolo Blahnik abrió su primera tienda de zapatos en 1973 en el distrito de Chelsea, en Londres. 40 años después, en 2012, ya había diseñado y fabricado alrededor de 25.000 pares de zapatos distintos. Sin duda, una carrera excelsa, que le ha valido grandes reconocimientos, como el título de Comendador de la Orden del Imperio Británico o el Premio Nacional de Diseño de Moda, entre otros.

Perfeccionista y artesano, las grandes cualidades de Manolo Blahnik como emprendedor

Si algo define a los zapatos de Manolo Blahnik, es el cuidado por la perfección y la calidad, algo de lo que el propio emprendedor se encarga de supervisar personalmente. A día de hoy, sigue ocupándose de los diseños de su marca, que esculpe a mano en madera de arce y pinta antes de enviarlos a Italia, donde superan más de 50 procesos de producción para garantizar la máxima calidad.

La llegada de la pandemia ha afectado de forma notable a este proceso productivo. Manolo Blahnik lleva dos años prácticamente encerrado en su residencia de Reino Unido, y sigue ocupándose de sus nuevos diseños de manera telemática. “Ayer pasé cinco horas en un zoom con la fábrica, explicando colores y detalles. Me desespera. Me puse muy nervioso y no pude dormir por la noche. La verdad es que he vivido todo esto con angustia y mi manera de evadirme ha sido soñando”, explica en una entrevista a El País.

A pesar de su larga carrera, reconocida por todos los amantes de los zapatos, Manolo Blahnik sigue trabajando a sus 79 años para encontrar el zapato perfecto. Y, como marcan las tendencias del momento, la economía circular deberá ser una de las características que esté presente en sus próximos modelos.

“Me interesa mucho la conversación actual sobre circu­laridad. Quiero que reparemos y cuidemos más las cosas que tenemos. De verdad, creo que, después de lo que ha sucedido, la gente va a comprar menos y de más calidad. Y en el futuro me gustaría hacer menos zapatos, pero divinos”, explica.

Grandes planes para seguir creciendo como emprendedor

Aunque la dirección de la empresa que lleva su nombre corre a cargo de su sobrina desde 2013, Manolo Blahnik sigue teniendo grandes planes para su imperio zapatero. El primero de ellos pasa por abarcar todo el proceso productivo de la marca, algo que ya se ha materializado después de la adquisición de la fábrica con la que trabajaban en Italia.

Además, el emprendedor muestra sus intenciones de reabrir una tienda en Madrid, y ha invertido una cantidad de dinero importante en su propia fundación, que se ocupa de dar becas a jóvenes estudiantes para formarse en las mejores escuelas de arte de Londres, además de varios proyectos de salud mental y de ayuda a perros.