El nuevo negocio de Microsoft permite “resucitar” a los muertos

La nueva herramienta patentada de Microsoft utiliza las imágenes, grabaciones de voz o publicaciones de una persona fallecida para crear un ‘bot’ que imite sus expresiones.

El nuevo negocio de Microsoft permite “resucitar” a los muertos

Después del último anuncio de Cruzcampo, donde una “resucitada” Lola Flores habla al espectador sobre la cultura andaluza, el debate sobre los deepfakes ha vuelto a ser noticia. Y, en esta tendencia, Microsoft no ha querido quedarse atrás. La compañía fundada por Bill Gates ha patentado un chatbot con el que es posible mantener una conversación con una persona fallecida.

La nueva herramienta de Microsoft utiliza el rastro digital de una persona fallecida -mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, fotos, grabaciones de voz, publicaciones en redes sociales…- para crear un avatar virtual del muerto y poder mantener una conversación con él, imitando sus expresiones e, incluso, sus gestos.

El chatbot podría recrear, además de la voz y las expresiones, una imagen de la persona fallecida en 3D bastante aproximada a la realidad, y usaría la Inteligencia Artificial para aprender a interactuar con las personas que quieran “entablar una conversación” con un familiar fallecido o un personaje famoso, por ejemplo.

La idea puede sonar algo desagradable, y más propia de la ficción -uno de los capítulos de la serie de Netflix Black Mirror trata sobre el tema- que de la realidad. Por eso, las implicaciones morales y una posible respuesta negativa por parte de los clientes de Microsoft han dejado a la patente en el olvido. La compañía no tiene planes para desarrollar la herramienta en el corto y medio plazo.

Los problemas de Microsoft con los chatbots

La idea de “resucitar” a los muertos a través de la Inteligencia Artificial es solo una de las patentes que Microsoft tiene registradas. Tal y como reconocía Tim O’Brien, responsable de Ética de la compañía, se trata de un proyecto registrado en 2017, en un momento en el que Microsoft no revisaba los fundamentos morales de las herramientas que desarrollaba utilizando esta tecnología. Si hubiera ocurrido en la actualidad, quizás el chatbot habría terminado en la papelera de reciclaje de Windows.

Microsoft lleva años desarrollando este tipo de herramientas, basadas en la Inteligencia Artificial, que pueden ser muy útiles para prestar servicios de atención al cliente sobre temas recurrentes, o para recomendar a los consumidores los productos que mejor se adapten a sus necesidades, entre otras funcionalidades.

Sin embargo, algunos de los experimentos de la compañía muestran cómo todavía queda mucho por avanzar en esta tecnología. En 2016, un bot que utilizaba los mensajes en Twitter de usuarios entre 18 y 24 años para aprender la forma que este segmento de población tiene de relacionarse y mantener una conversación. Sin embargo, al poco tiempo la herramienta comenzó a publicar comentarios inapropiados, llegando a afirmar que el holocausto “fue inventado” o que apoyaba el genocidio, entre otros.

En los últimos años, el desarrollo de la Inteligencia Artificial está causando la proliferación de los chatbots en el mundo de los emprendedores digitales. Para no caer en los errores de Microsoft, todavía es necesario que las respuestas sean programadas por los propios desarrolladores, en lugar de que sea la propia máquina la que aprenda a mantener una conversación. Además, se debe tener muy en cuenta la política de protección de datos

Gestionar Cookies