Pavel Durov: el fundador de Telegram que no le tiene miedo a Rusia

El fundador de Telegram cuenta con una fortuna de más de 13.000 millones de dólares y es uno de los emprendedores rusos más críticos con Vladimir Putin.

Pavel Durov: el fundador de Telegram que no le tiene miedo a Rusia

En plena guerra derivada de la invasión de Rusia a Ucrania, los multimillonarios emprendedores del país dirigido por Vladimir Putin están siendo los más afectados por las sanciones económicas. Entre todos ellos, Pavel Durov, fundador de Telegram, es uno de los más críticos con su país, algo que le ha convertido en uno de los objetivos del Kremlin desde hace años.

Pero, ¿quién es exactamente Pavel Durov? Este emprendedor ruso de 37 años nació en San Petersburgo cuando aún existía la Unión Soviética. Después de fundar Telegram junto a su hermano en 2013, es uno de los grandes multimillonarios rusos, con una fortuna estimada en unos 13.700 millones de dólares.

Su cruzada contra el régimen ruso es anterior a Telegram. Durov ya había emprendido con otra red social, Vkontakte, en 2006. Esta primera incursión como emprendedor le valió el reconocimiento internacional, algo que le puso en el mapa del Kremlin. El Gobierno de Putin comenzó a solicitarle algunos datos de la plataforma, algo a lo que se negó. Después de varias operaciones para comprar la red social y de que las fuerzas especiales rusas fueran a su casa, se vio obligado a abandonar el país en 2014.

También se enfrentó a Rusia por Telegram

Varios años después, en 2018, Durov volvió a enfrentarse a Rusia después de que el país le requiriera los datos de los usuarios de su nueva red, Telegram. Ante la negativa del emprendedor, la red social fue prohibida en el país hasta 2020. «Cuando desafié las demandas (del Kremlin), puse muchas cosas en juego para mí», explicó entonces. «Defendí a nuestros usuarios por encima de todo. El derecho a la privacidad es sagrado».

En pleno 2022, esta premisa no ha cambiado para Pavel Durov. En la actualidad dirige las operaciones de Telegram desde Dubai, donde ubicó la sede de la compañía. La privacidad es uno de los principales valores de la plataforma, que suma 500 millones de usuarios activos en todo el mundo y no para de crecer.

Antes de que la guerra estallara, las cifras de Telegram ya se encontraban en ascenso debido a la decadencia del gran gigante de las aplicaciones de mensajería, WhatsApp. Tras el anuncio de cambios en su política de privacidad, que implican compartir datos con Facebook, un ejército de usuarios decidió abandonar la plataforma y pasarse a la herramienta fundada por los hermanos Durov.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Su gran capacidad de encriptación también ha convertido a Telegram en el canal preferido por los seguidores del ISIS para comunicarse, algo que Durov siempre ha intentado eliminar de su plataforma. Ahora, también es uno de los principales canales de información para los combatientes de ambos bandos en la guerra de Ucrania.

Los multimillonarios rusos que más sufren las consecuencias de la guerra

Aunque el fundador de Telegram se encuentra fuera del país desde hace años y es uno de los multimillonarios rusos que menos están sufriendo las consecuencias de la guerra, existen otros que, pese a mantener la mayoría de sus negocios fuera de Rusia, están pasando por uno de sus peores momentos como emprendedores.

Por ejemplo, Roman Abramovich, uno de los magnates rusos más afectados, ha tenido que poner en venta el Chelsea FC, uno de los clubes de fútbol ingleses más reputados de la historia. El precio de salida es de 3.600 millones, y no son pocos los interesados en hacerse con una marca tan reconocible como la del equipo londinense.

En España, destacan casos como el de Mijaíl Fridman, propietario de la cadena de supermercados Dia. El multimillonario es uno de los empresarios sancionados por la Unión Europea a raíz del conflicto entre Rusia y Ucrania, alegando su fuerte vínculo con la administración Putin y los grandes beneficios que obtuvo de la anexión de Crimea en 2014. Ante la complicada situación actual, el multimillonario ha optado por pedir el cese de la guerra, y recordar su origen ucraniano.