Consumidores obsesionados por compartir

La tendencia de los internautas a compartir con otros absolutamente todo augura nuevas formas de explotar las redes sociales a partir de la geolocalización.

Foursquare abrió la puerta a estas nuevas herramientas de marketing que permiten a los usuarios compartir con sus amigos el local en el que se encuentran en cada momento. Otras, menos conocidas, como la red social Blippy, que permite compartir las compras realizadas con los amigos al vincular la tarjeta de crédito con su perfil, refuerzan esta tendencia (aunque con algunas sombras, ya que recientemente esta red dejó al descubierto los números de las tarjetas de crédito de sus usuarios por error).

En España no hemos llegado ni de lejos al uso que se está haciendo de este tipo de herramientas en Estados Unidos, pero ya se empiezan a explotar sus posibilidades. Si triunfan iniciativas como Tuenti Sitios, una aplicación que permite a sus tres millones de usuarios añadir locales, compartirlos con los amigos y escribir comentarios está claro que estamos ante una tendencia que abre excelentes oportunidades para dar a conocer todo tipo de locales a un público hipersegmentado y afín. O comunicar a los usarios ofertas y promociones sobre establecimientos cercanos a su ubicación en cada momento. Pero las posibilidades no se quedan exclusivamente en negocios enfocados al consumidor final y al ocio, que son las que mejor están aprovechando este fenómeno. Aplicaciones como Double Dutch, que permiten crear redes sociales verticales exclusivamente para conferencias o eventos, amplían las oportunidades de la geolocalización a todo tipo de empresas. Un ejemplo muy real: Financial Times, en su afán por llegar a una audiencia más joven, ofrece suscripciones gratuitas a través de Foursquare a los usuarios que han check-in en determinadas cafeterías ubicadas en los centros de negocios de Londres y en varias escuelas de negocios como Columbia o Harvard, entre otras.

Luces y sombras

En España es una tendencia todavía muy incipiente para que se llegue a convertir en una herramienta verdaderamente útil. Sólo un 4% de los españoles asegura conocer Foursquare y una tercera parte de ellos la utilizaría si lo hicieran también las personas de su entorno. Otra limitación importante es el perfil de sus usuarios. El retrato robot del usuario de Foursquare es un hombre de 32 años, en activo, urbanita y techie. Y que trabaja en nuevas tecnologías o en el ámbito del marketing y la comunicación. Más del 80% de los usuarios españoles de esta red social de geolocalización se dedican a estas actividades, según el estudio Geolocalización, movilidad y recomendación, publicado por IAB.

Otro estudio (realizado por la consultora Compete) apunta que en febrero de 2010, Foursquare tenía 1,2 millones de usuarios; una cifra insignificante para los volúmenes que se manejan en otras redes. La buena noticia es que el aumento de smartphones en el mercado (dos tercios de los españoles ya dispone de uno) puede ayudar a impulsar esta tendencia en nuestro país. Y herramientas como Flook, un navegador web para iPhone que mejora las ventajas de Foursquare al ofrecer geolocalización con imágenes de realidad aumentada.

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