Un impulso a la contratación de discapacitados

Ahora que ser socialmente responsable está de moda, quienes llevan años trabajando por la integración laboral de personas discapacitadas recuerdan que para las empresas, más allá de bonificaciones fiscales o imagen de cara al público, es una opción tan viable como cualquier otra.

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De izquierda a derecha, Sabina Lobaato, directora de Empleo y Formación de la Fundación ONCE, José Manuel González, director de Servimedia, y Luis Crespo, director general de la Fundación ONCE

"Hay tres vías por las que un empresario se interesa en contratar personas con discapacidad: o por Responsabilidad Social Corporativa, o por las medidas de discriminación positiva (bonificaciones fiscales, etc.) o por pura sensibilidad". Luis Crespo, presidente de la Fundación ONCE, sabe bien que muchas empresas buscan más proyectar una imagen socialmente responsable que apostar por la integración. Pero no pierde el optimismo. "Para mí, lo fundamental es demostrar que las personas discapacitadas pueden trabajar igual, que esto no es una utopía. Pero es un proceso que va poco a poco. Las medidas de bonificación y la cultura de la RSC son el impulso para los empresarios que no están seguros, y la verdad es que durante estos años no se habría avanzado tanto sin ello. Además, después de probarlo, suelen seguir contratando normalmente".

Parte de culpa en este impulso lo tiene también elPrograma Por Talento, que desarrolla la Fundación ONCE desde 2009 con la confinanciación del Fondo Social Europeo, y del que se dieron a conocer los últimos datos el pasado 18 de junio. Durante la presentación, en la que participaron varios responsables de medios de comunicación aportando propuestas y comentarios, Crespo explicó que los objetivos principales son la inserción laboral de personas con discapacidad y la eliminación de barreras en el día a día. En la práctica, resumió, "iniciamos el contacto con la persona, determinamos si requiere formación y elaboramos un itinerario de empleabilidad". Hasta la fecha, se han creado 4.800 empleos y 5.000 personas han recibido formación. Y es que, como reconocían los responsables del proyecto, "existe un déficit de formación importante, puesto que hasta hace poco tiempo era muy difícil para alguien con discapacidad acceder a la universidad. Por puras cuestiones de accesibilidad en el edificio. Es una situación de origen". Así, la idea de fondo y a largo plazo es conseguir la normalización. "Por ejemplo, es más fácil enseñar a los estudiantes de Arquitectura a construir edificios accesibles que no hacerlo y luego ir arreglándolos".

APOYO A LOS EMPRENDEDORES

Fomentar la contratación, tanto en pymes como en grandes empresas, no es la única línea de actuación del Programa. La iniciativa incluye también un Plan de Autoempleo y Creación de Empresas para personas con discapacidad que ofrece ayudas económicas, de hasta 12.000 euros por persona discapacitada titular de la actividad. Para solicitarlo, hay que dirigirse a la Unidad de Gestión de Proyectos de Fundación ONCE, que realizará un estudio de viabilidad técnica. Además, este plan apoya a los emprendedores durante el proceso de constitución, con talleres de formación, asistencia técnica y consultoría de seguimiento y consolidación tras la puesta en marcha del negocio.

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