Cobrar a partir de los 85 días

Que la morosidad está poniendo en peligro la continuidad de un gran número de pymes no es ninguna novedad. Sorprende, sin embargo, el elevado número de empresas que se están viendo afectadas por este problema como consecuencia de la crisis. 

En 2010, el 56% de las empresas españolas experimentaron un impacto significativo en su cuenta de resultados debido a los impagados, según el Primer Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España que acaba de publicar el Grupo Crédito y Caución.

El estudio rebela también que un 33% de las organizaciones de nuestro país superan el plazo máximo establecido por la ley en los métodos de pago: es decir, hacen efectivos sus pagos pasados los 85 días. Sin duda, esta laxitud en los plazos de pago son un reflejo de la falta de liquidez por la que pasan gran parte de las pymes españolas. A juzgar por los datos publicados, la mayor rigidez en los plazos de pago de la nueva legislación sólo ha servido para que se produzca un ligera trasvase del número de empresas acostumbradas a pagar en plazos de entre 85 y 120 días, al grupo de las que lo hacen entre 60 y 85 días.

Queda ahora por ver qué número de empresas españolas serán capaces de adaptarse a los plazos establecidos para 2013, momento a partir del cual la ley establece como máximo los 60 días de pago. A día de hoy, sólo el 42% de las empresas españolas cumplen ese plazo.

Los plazos más largos de Europa

La publicación de estos datos ha coincidido con otro estudio realizado a nivel europeo, Estudio sobre el comportamiento de pagos de las empresas europeas publicado por Crédito y Caución, y que sitúa a nuestras empresas entre las más lentas de Europa, junto con las italianas, a la hora de hacer frente a sus pagos. Así, mientras el plazo medio de las empresas españolas a la hora de pagar sus compras se sitúa en 83 días; en otros países, como Dinamarca y Alemania (los más rápidos a la hora de abonar sus facturas) apenas llegan a los 23 días desde la fecha de emisión de la misma.

El estudio nos sitúa también entre los más morosos. Las empresas españolas perciben sus pagos como media unos diez días después de la fecha de vencimiento de la factura. En el otro extremo se encuentras las firmas británicas, que aseguran recibir los pagos con seis días de antelación al vencimiento de la factura. En toda Europa, el porcentaje global de facturas vencidas representa entre el 20% y el 35%.

Básicamente el único dato que nos sitúa en una buena posición se refiere al porcentaje de facturas incobrables. Aquí, los países que se encuentran a la cabeza de los que presentan más facturas sin cobrar son Reino Unido e Italia.

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