El emprendimiento llega a la Universidad

Tres grandes emprendedores, Jorge Dobón, Izanami Martínez y Antonio Espinosa, han protagonizado la masterclass sobre emprendimiento organizada por la Universidad Nebrija y con la colaboración de la revista Emprendedores el pasado 28 de febrero.

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Gema Checa

Dejad que los universitarios se acerquen al mundo del emprendimiento. Esta es la filosofía que podría resumir la masterclass celebrada el pasado 28 de febrero en el Teatro Cofidís Alcázar y que estuvo organizada por la Universidad Nebrija y con la colaboración de la revista Emprendedores. En los tiempos que corren, emprender es una opción real que todo universitario debe contemplar. Y por eso, para acercar el mundo del emprendimiento al público estudiantil, quien mejor que tres emprendedores de excepción hablando de sus trayectorias, sus consejos, sus aciertos y sus errores.

Ellos fueron Jorge Dobón, fundador y CEO de Demium Startups; Izanami Martínez, CEO y fundadora de The Notox Institute, y Antonio Espinosa de los Monteros, CEO y fundador de Auara. El aforo, 400 estudiantes de segundo curso de todas las disciplinas que se imparten en la Universidad Nebrija.

Inauguró el evento Yolanda Martín, directora del Instituto Nebrija de Competencias Profesionales, que recordó que el acto se enmarca dentro de un programa más amplio que busca dotar a los alumnos de la citada institución universitaria de todas aquellas competencias profesionales que necesitarán en su futuro. A continuación, tomó la palabra Alejandro Vesga, director de la revista Emprendedores, para presentar a cada uno de los tres fundadores y recordar algunos de los valores clave del emprendimiento, entre los que destacó la generosidad que prima entre el colectivo de los emprendedores para compartir sus experiencias y ofrecer su ayuda, como hicieron los tres invitados.

El primero en romper el hielo fue Jorge Dobón, CEO y fundador de Demium, una incubadora “pre-equipo pre-idea: conectamos el mejor talento para lanzar proyectos desde cero”. Tolerancia al fracaso, elegir bien al equipo fundador, emprender full life, pensar en grande y actuar en global son algunos de los grandes consejos que regaló. Montó su primera empresa, Placeres Ibéricos, cuando todavía estaba en la Universidad y lo hizo con sus dos mejores amigos. El primer año facturaron 100.000 euros. El segundo 35.000. Y el tercero pasaron a engrosar la fatídica estadística del 90% de empresas que quiebran en los tres primeros años de vida. “Aprendí más fracasando que estudiando. La primera lección que cada fracaso te acerca un poco más al éxito y la segunda que el equipo debe estar formado por gente que se complemente. A partir de ahí decidí ayudar a otros emprendedores a que no cometiesen los mismos errores y de ahí nació Demium”.

Hoy, ya hay cinco incubadoras en España, una en Londres y en este año tienen previsto abrir otras 10. Cuentan con 42 personas en plantilla y esperan terminar el año con 90. De sus entrañas han salido ya 60 empresas, algunas tan consolidadas como Singularu o Citibox y este año prevén lanzar otras 80 startups. “Si tenéis la semilla de hacer algo por vuestra cuenta no dejéis que se apague y regarla siempre”, concluyó.A continuación, Izanami Martínez recordó su trayectoria como emprendedora en serie porque, según sus propias palabras, “no sé hacer otra cosa y es lo que realmente me gusta. Los emprendedores buscamos soluciones a los problemas. Hay en nuestro ADN mucho de querer cambiar el mundo y de querer hacer las cosas diferentes”, recordó y animó a los jóvenes asistentes a dar ese paso hacia el emprendimiento “porque con vuestra juventud seguro que tendréis mucho impacto”.

Izanami creó su primera empresa con apenas 18 años mientras estudiaba Antropología en El Puerto de Santa María, La Esfera Wellness Studio. Tras seis años con ella, decidió cambiar de aires y viajar a Madrid a hacer un MBA. Ya en la capital fue seleccionada por Rocket para montar GlossyBox en España. Después vendrían NonaBox y Doctor24. De su experiencia en estos dos proyectos, sacó tres conclusiones: “primero, no emprendas con amigos. La empresa no es una democracia, es una pequeña dictadura en la que alguien tiene que tomar decisiones y a veces es difícil decirle a tu amiga que se está equivocando. Segundo, no emprendas en pareja. Por muy bien que te lleves, estar 24 horas del día con una persona hace que la relación se acabe resintiendo. Y tres, no seas quien crees que tienes que ser sino quien realmente quieres ser”, recalcó.

Para explicarlo a continuación: “durante mucho tiempo yo pensé que lo que quería ser era CEO porque pensaba que eso representaba el éxito para mí. Pero luego descubrí que las habilidades el CEO no son las mías. En la época más “exitosa” mía, con un proyecto que iba bien, con un gran respaldo financiero, un gran sueldo, con 36 personas a mi cargo, me di cuenta de que no era feliz y llegué literalmente a enfermar”. Por eso, decidió dar el cambio y concentrarse en su nuevo proyecto, The Notox Institute, un programa digital que busca capacitar a las personas para cambiar los hábitos tóxicos que están detrás del 80% de las enfermedades. El último en tomar la palabra fue Antonio Espinosa de los Monteros, “arquitecto de profesión y voluntario por vocación”.

Antonio desarrolló la idea de AUARA durante una de sus acciones de voluntariado, en este caso en Etiopía. Allí descubrió la importancia del agua potable para el desarrollo y decidió crear junto a Pablo Urbano y Luis de Sande, AUARA (en etíope, tormenta de arena en el desierto), un proyecto social que acabó convirtiéndose en empresa social. Bajo el lema “tú bebes, ellos beben” esta empresa de agua mineral 100%, que utiliza plástico reciclado, destina el 100% de los dividendos a llevar agua potable a quien más lo necesite. Hoy han permitido el acceso a agua potable a 23.596 personas y han aportado más de 13 millones de litros de agua en 37 proyectos repartidos por 15 países. Varios fueron sus consejos: uno, “necesitamos hacer cosas que nos llenen y no siempre las oportunidades de mercados son suficientes: cuando yo decidí dedicar mi vida a mejorar la vida de los demás me sentí más lleno”. Dos, “sed transparentes, no tengáis miedo a mostrar las tripas de vuestra empresa y de vuestro proyecto”. Tres, “acostumbraos a los noes. Nosotros tardamos dos años y medio en lanzar la primera botella”. Cuatro, “recordad que formáis parte del 1% de los privilegiados del planeta, así que tenéis que pensad desde el agradecimiento y analizando de qué forma podéis aportar al mundo”. Y cinco, “a lo largo de vuestra vida vais a trabajar una media de 200.000 horas, sólo vais a dedicar más tiempo a dormir, así que dedicad esas horas a hacer algo con lo que realmente disfrutéis y que tenga un impacto”

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