Los youtubers se unen al sindicato del metal alemán por un trato más justo

Youtubers de todo el mundo se están dando de alta en IG Metall, el sindicato de trabajadores metalúrgicos de Alemania y el mayor sindicato del mundo, para presionar a Google por el cambio de condiciones que consideran perjudiciales.

 
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Un conjunto considerable de youtubers se está asociando al sindicato más grande de Europa para presionar a Google para que ofrezca una mayor transparencia. Se trata del sindicato alemán IG Metall, que es un sindicato de trabajadores metalúrgicos.

IG Metall está considerado como el sindicato más grandes del mundo y uno de los más antiguos en Alemania. En principio, el foco estaba en la defensa de los derechos de los trabajadores en la industria metalúrgica, pero ahora ha creado YouTubers Union, un departamento exclusivo en defensa de los derechos de los creadores de contenidos y usuarios de YouTube. Entre las reivindicaciones principales está la exigencia de una política más transparente en cuanto a la monetización de los videos.

Jörg Sprave es la cara visible de esta división sindical, un youtuber que prueba tirachinas de fabricación propia cuyo canal cuenta con más de dos millones de suscriptores, mayoritariamente estadounidenses. Jörg Sprave se indignó con la plataforma después de que YouTube eliminara algunos de sus contenidos por considerar su relación con la construcción de armas, algo que él desmiente.

Ahora este grupo de YouTubers asociado al sindicato IG Metall quiere realizar una campaña denominada FairTube con la que quiere aclarar la legalidad de las políticas de YouTube, sobe todo, en la Unión Europea. Entre las reivindicaciones figuraN: publicar todas las categorías y criterios de decisión que afectan la monetización y las vistas de videos; proporcionar explicaciones claras en la toma de decisiones particulares cuando deciden que un video se desmonetiza, por ejemplo, qué partes del video vulneran los criterios de contenido; contacto directo y personal con interlocutores de Youtube para solucionar dudas o problemas, mayor celo en el derecho de protección de los datos o la creación de un órgano independiente que medie en la resolución de conflictos entre la plataforma y los responsables de sus contenidos, entre otros.

Para recibir respuesta a sus reivindicaciones, han dado un plazo máximo de 24 días el cual finaliza el próximo 23 de agosto. Por el momento, Google parece que no les reconoce como un interlocutor válido y se ha limitado ha recordar a este ‘movimiento’ que que YouTube comparte la mayor parte de los beneficios generados con los creadores. Esta sería la única relación que reconocen con los youtuber

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