Davos, las semillas de la distopía

Más de 1.000 consejeros delegados y altos directivos, 40 jefes de Estado, banqueros, ministros y expertos se reunieron en Davos para analizar los riesgos futuros para el capitalismo.

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El World Economic Forum de Davos volvió a debatir los grandes riesgos que amenazan la economía mundial.

No figura en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, pero es un término –acuñado por John Stuart Mill a finales del siglo XIX– que va a ganar notoriedad. La ‘distopía’, lo contrario de la ‘utopía’, hace referencia a una sociedad donde las condiciones sociales y económicas serán mucho peores que las que disfrutamos en la actualidad.
Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York que predijo la crisis de 2008 y denominado Doctor Catástrofe, fue el encargado de desarrollar la conferencia titulada Las semillas de la distopía”. La batería de datos que utilizó Roubini en su presentación es bastante elocuente: en el mundo, 225 millones de personas están en paro, muchos de ellos jóvenes; en 2050 habrá 2.000 millones de personas con más de 60 años; el 1% de las familias posee casi la mitad de la riqueza...
A estos desequilibrios laborales, sociales y de ingresos se unen el endeudamiento de muchos países. Según datos del WEF, los hogares de los países emergentes deben un 30% de sus ingresos anuales, mientras que en los de países desarrollados es del 150% .

Estado de Bienestar

Esto, según Roubini, pone en peligro el estado de bienestar que se gestó de 1850 a 1950 en Europa, Estados Unidos y Japón. Junto a ello, no cree que las medidas de reducción del déficit puestas en marcha vayan a ser la solución. Además, este panorama tan negativo puede hacer que la juventud termine tirando la toalla al sentir que las oportunidades están fuera de su alcance (el germen de los movimientos de protesta en países árabes y occidentales).

El caso Henry Ford
¿Qué hacer entonces? Roubini se atrevió a invocar el caso paradigmático de Henry Ford, quien aumentó los salarios de sus empleados para que pudieran comprar sus automóviles. Lo que, ahora mismo, suena a utopía.
El último Informe sobre Competitividad Global del WEF muestra como principales barreras para hacer negocios en España el acceso a la financiación externa y una regulación del mercado laboral restrictiva. Sin embargo, nuestro país mejoró su posición en el ránking global de competitividad al pasar del puesto 42 al 36.

Los problemas para hacer negocios en España

Acceso a la financiación: 27,7

Regulación laboral restrictiva: 18,3

Burocracia ineficiente: 14,6

Tipos impositivos: 8,3

Educación laboral inadecuada: 6,3

Regulación impositiva: 5,9

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