“El factoring ayuda al circulante de las pymes”

La Asociación que preside Javier Rodríguez-Mantiñán, fundada en 1988, representa al 75% del mercado de factoring y confirming español. Aunque reconoce “que no hemos sido inmunes a la crisis”, tanto una como otra herramienta financiera no han dejado de crecer en estos años: en 2011 la actividad aumentó un 8,16%.

“Hemos notado un aumento en nuestra cartera debido a la contracción del crédito y al incremento de impagos. También se ha incrementado nuestra actividad de factoring internacional gracias al aumento de las importaciones y exportaciones españolas”, añade Rodríguez-Mantiñán.

En esta entrevista nos acercamos un poco más al factoring como herramienta que puede ayudar a empresas –pequeñas, medianas y grandes– a ganar liquidez y externalizar la gestión del cobro de sus deudas.

Pregunta: ¿Por qué el factoring es “el sueño dorado de cualquier empresa”, según su propia definición.
Respuesta: Porque el sueño dorado de cualquier empresa es tener las herramientas que le ayuden a desarrollar su actividad. Y el factoring es una de esas herramientas, en este caso financiera, a la que hemos ido incorporando valores añadidos a los servicios tradicionales. Estamos en el flujo comercial de la empresa, de la venta y de la compra.

P: Los resultados confirman que el factoring y el confirming se crecen con la crisis: el año pasado el número de créditos cedidos por las empresas aumentó un 8,16%.
R: Ha crecido con la crisis porque esta ha resaltado uno de los valores principales del factoring: cobrar de una forma segura. Piensa que con el factoring las empresas nos ceden sus facturas pendientes de cobro, a cambio de un tipo de descuento y una comisión. Ese activo pasa a nuestro balance y nosotros realizamos la gestión de cobro. Incluso, cuando es factoring sin recurso (el 90% de los casos), nosotros asumimos el riesgo de insolvencia. Sin realizar ningún tipo de esfuerzo comercial extra, es cierto que ahora están acudiendo más empresas a nosotros debido al aumento de los impagos y a la restricción de crédito actual.

P: ¿Qué criterios hacen compatible a una empresa o autónomo como usuario del factoring?
R: El análisis de riesgo básicamente es el mismo que realiza la propia banca, ya que la mayoría de empresas de factoring de este país pertenecemos a grandes bancos. Valoramos mucho un balance saneado y que las empresas tengan un control administrativo de sus cuentas y clientes.

P: ¿Cuál es el perfil de la empresa que entra en factoring?
R: Las tenemos de todo tipo. El único criterio es que tenga crédito comercial, es decir, cuentas a cobrar. Sí pedimos cierta recurrencia. No hacemos operaciones puntuales. Intentamos establecer una relación de medio y largo plazo con el cliente.

P: ¿Cuáles son los sectores estrella y cuáles los farolillos rojos?
R: Con la crisis, un sector que antes representaba mucho en nuestro volumen de negocio, como la construcción y la promoción, ha caído bastante. Pero no hay ningún sector cerrado, ni desde el punto de vista de riesgo ni de idoneidad. También ha habido mucho factoring tradicionalmente en la gran distribución, y en general donde hay mucho aplazamiento de cobro. En definitiva, el factoring es un espejo de la realidad económica...

P: ... tan es así que, en 2011, el dinamismo del comercio exterior español reflejó un crecimiento del factoring internacional del 17,36%.
R: Así es. De hecho, el factoring internacional representa ahora el 21% de todo lo que hacemos, cuando hace cinco años era un 5%. El factoring es muy cómodo en las operaciones internacionales. El que vende fuera, si va acompañado de factoring, pone menos trabas de pago a su cliente internacional porque sabe que en caso de impago, hay alguien dispuesto a comprarle la cuenta. Competimos con los seguros de crédito a la exportación, pero en estos no hay financiación. Lo nuestro es integral.

Y, además:

Confirming, la otra cara de la misma moneda. “Para las empresas, el confirming (la entidad financiera se encarga de pagar a los proveedores de la empresa cliente) es una magnífica herramienta para negociar con sus proveedores ya que les permite cobrar por anticipado. De hecho, yo creo que es la mejor fórmula de cobro”.
Costes del factoring. “Depende del tipo de operación, tipo de cliente, el riesgo que se asume... Pero de manera fija hay dos tipos de coste: un tipo de interés de descuento de mercado, referenciado al Euribor, y una comisión que se mueve entre un 0,50% y 1,50%. La mayoría de las operaciones está en ese rango”.
El valor económico. “La suma de todo lo que hemos gestionado a través de factoring y confirming es de 172.000 millones de euros en 2011, aproximadamente un 16,5% del PIB”.
Evolución pasada y futura. “No habido un solo año en que no hayamos crecido. Hoy por hoy las perspectivas son buenas. No obstante, el entorno económico no es fácil. Nosotros no estamos al margen de las dificultades y detrás de estos crecimientos hay un trabajo muy duro”.

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