Mirar al exterior sigue siendo rentable

El año pasado aumentó, por segundo año consecutivo, el valor de nuestra exportaciones. En concreto, se incrementaron un 15,4% (16,8% en 2010) alcanzando los 213.000 millones de euros.

image
Auge exportador de las empresas españolas.

Esta recuperación, tras la caída del 15,5% que experimentaron en 2009, vuelve a situarnos en la senda alcista.
Y, aún más, si analizamos la evolución de nuestras ventas en el exterior en el último quinquenio, el aumento es de un 25% con respecto a los 170.438 millones de euros que representaron nuestras exportaciones en 2006.

Nuevos destinos
Una evolución que, además, parece empezar a corregir una de las debilidades de la exportación española: los países de la zona euro han sido históricamente los principales clientes de nuestros productos, llegando a representar tres cuartas partes del total. Esto ha ocasionado el que la evolución de nuestras exportaciones fuera pareja a la situación económica de Europa.
Pero esta alta dependencia se está corrigiendo y, en 2011, el peso de las ventas exteriores a la UE ya ha caído hasta el 64% del total (todavía elevado).
La razón de esta estabilización es la creciente actividad exportador hacia otras zonas del planeta, fundamentalmente Latinoamérica y Asia. Un ejemplo de ello es el hecho de que las ventas a países de la zona euro crecieron el año pasado el 9,6%, mientras que las destinadas a zonas fuera de la UE lo hicieron el 21,6%.

Buenas expectativas
Parece que esta tendencia va en aumento. Según el informe Trade Forecast Update de HSBC, el crecimiento de comercio exterior de España crecerá el 71,46% entre 2012 y 2016. Y dentro de los países que incrementarán más las compras de productos españoles están China, Rusia y Brasil. Incluso, se destaca los aumentos que experimentarán hasta 2016 nuestras ventas a Singapur (10,73%) o Paraguay (12,3%).
Por sectores, este informe señala que los productos agrícolas (carne de cerdo, vino, aceite de oliva y cítricos) junto a los medicamentos, serán los que acaparen los mayores incrementos en los próximos cinco años. O sea, que mirar al exterior va a seguir siendo rentable.

Publicidad - Sigue leyendo debajo