La más que posible subida del IVA

Cada vez son mayores las presiones del exterior para que el Gobierno suba el IVA, con el fin de corregir el déficit de ingresos públicos. La pregunta es: ¿cuánto y cuándo podría subir?

image
Para compensar, podrían bajarse las cotizaciones sociales

El préstamo de capital a los bancos españoles han supuesto una nueva vuelta de tuerca a los requermientos fiscales y económicos a España por parte de Bruselas. Uno de ellos es la más que posible subida en alguno de los tipos impositivos del IVA, una medida que ya barajaba el Gobierno para poner en marcha en 2013, pero que ahora parece que deberá adelantar.

Con los tipos más bajos.

Este requerimiento de la Comisión Europea será difícil de incumplir dado que –como puede observarse en el gráfico de la derecha– tenemos uno de los tipos del IVA más bajos de la UEM (sólo por encima de Chipre y Luxemburgo). De hecho, la recaudación por el IVA en España supuso en 2010 alrededor del 5,5% del PIB, el porcentaje más bajo de toda la Unión Europea.
Ahora la pregunta está en cómo se materializará esta medida. Una de las opciones más simples sería elevar de uno a dos puntos –si bien, se habla de que podría subir hasta cuatro puntos– el tipo general, desde el 18% actual. Lo que nos situaría en el nivel medio entre nuestros vecinos del euro, y todavía por debajo de otras economías que también están teniendo problemas financieros (Portugal, Italia y Grecia).
Otra posibilidad, apuntada por la CE, es retirar a algunos productos los tipos reducido (8%) y superreducido (4%) que tienen actualmente. Aunque también podrían elevarse uno o dos puntos, como el tipo general.

Buscando el momento propicio.

El segundo aspecto relevante de esta medida está en la fecha idónea para ponerla en vigor. Por un lado, el anunciarla con antelación podría generar, como en la subida que se hizo en 2010, un efecto de adelanto de las compras. Lo que se traduciría en un pequeño empujón del debilitado consumo privado. Además dejarlo para, por ejemplo, después del verano, también permitiría que no afectase a la campaña turística de verano.
Por último, esta subida podría ir aparejada de una bajada de las cotizaciones sociales. Con ello se pretendería reducir el impacto del aumento del IVA en los márgenes empresariales. Algo que, sin embargo, podría dejar al margen a muchos miles de empresarios autónomos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo