Hoy es Marketing

Un año más, y ya van diez, reconocidos directivos de las grandes empresas de nuestro país se reunieron en Madrid para compartir sus experiencias y expectativas sobre el futuro del mundo empresarial ante más de 3.000 profesionales del sector.

“El objeto del marketing no es ofrecer a la gente lo que supuestamente quiere sino hacerla sentir lo que quisiéramos que sintieran”, señaló Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola Ibérica, que fue el encargado de impartir la conferencia inaugural de estas jornadas organizadas por ESIC, en las que nos habló sobre las tendencias del marketing y la importancia de involucrar emociones a tu marca.

En los últimos diez años el panorama económico ha sufrido un cambio radical que ha obligado a las empresas a adaptarse al nuevo consumidor, que cada vez es más exigente. En este sentido, Javier Rovira, profesor de Marketing Estratégico de ESIC, subrayó en su intervención que “ya no hay perfiles de consumo: hay momentos de consumo”.

Las marcas cada vez encuentran más dificultades para ganarse la confianza de los consumidores, en este sentido, Javier Molina, miembro del Comité y del Consejo de la Escuela de Ventas de ESIC, explicó que, en 1997, el 52% de las marcas eran consideradas como fiables, hoy no llegan al 22%.

La Revista Emprendedores no podía faltar a una cita tan significativa y, por ello, Alejandro Vesga, director de Emprendedores, moderó la mesa redonda ‘Diez años fomentando el emprendimiento como alternativa económica’,en la que participaron Bence Horvath, presidente de ASM; Pedro Clavería, CEO de CupNation España, y Kike Sarasola, presidente de Room Mate Hotels. En ella dejaron patente que la clave para el éxito está en reinventar tu sector y ser capaz de aprender de los errores cometidos. Sarasola remarcó que hay que aprender del fracaso, para poder mejorar.

Para clausurar las jornadas, Pablo Isla, presidente de Inditex, expuso el modelo de negocio del gigante textil, basado en una fuerte orientación comercial, el inconformismo, la ambición con humildad y la autocrítica.

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