Asegurar el presente y el futuro

A veces estar preocupados por nuestros planes de negocio y expectativas de futuro puede hacernos olvidar riesgos. Como profesionales tenemos que preocuparnos también de asegurar nuestro bienestar en caso de accidente y la capacidad adquisitiva de nuestra familia en caso de que faltemos.

Los seguros de accidentes cubren un capital diario en caso de ingreso en hospital, una renta mensual por incapacidad parcial o absoluta y una indemnización en caso de incapacidad o de fallecimiento.

Contratar un seguro de vida también es una buena opción para prever posibles riesgos, no sólo en el caso de fallecimiento por cualquier caso, sino también en caso de accidentes, puesto que en la mayoría de los casos se pueden contratar coberturas como una indemnización suplementaria por fallecimiento en caso de accidente (además de la indemnización principal por fallecimiento) y también la indemnización en caso de invalidez.

El seguro de vida tiene diferentes modalidades, que se adaptan a las necesidades de cada familia:

El seguro de vida hipoteca, que cubre el valor pendiente de la hipoteca de la vivienda.

El seguro de vida nómina, para calcular el capital asegurado se utiliza como base tus ingresos anuales. Por ejemplo, por un 1% de tu sueldo bruto al año, tus beneficiarios podrían recibir uno, dos o tres años de la nómina.

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