¿Aguantará el MAB el efecto Gowex?

El MAB, la bolsa de las pymes, ha quedado en entredicho por el caso Gowex. Cuatro firmas han pedido ya salir de ella para evitar el contagio. ¿Superará ese bache?

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El Gobierno igualará el control sobre el MAB con el del mercado continuo para recuperar su credibilidad.

Gowex ha puesto bajo las cuerdas al Mercado Alternativo Bursátil (MAB), la bolsa en la que cotizan los proyectos emprendedores de éxito en nuestro país ha perdido un 40% de su valor en diez días. La empresa española que ha instalado redes de wifi en espacios abiertos de medio mundo, era un espejismo. Su presidente y fundador, Jenaro García, ha reconocido públicamente que llevaba años inflando las cuentas. Y no han sido ni la CNMV, ni los responsables del MAB, ni su auditora quienes lo han destapado, sino una firma americana anónima, Gotham, con un informe en el que aseguraba que el 90% de los ingresos de Gowex eran humo. La firma presentó unas cuentas en 2013 con una facturación de 182,6 millones de euros; ahora se dice que no supera los 18 millones de euros.

Otros espejismos del MAB
El escándalo ha puesto en entredicho a todo el MAB. Cuatro firmas han pedido ya salir de ella para saltar a la Bolsa tradicional: Ibercom (Masmovil), Ebioss Energy, Carbures y Eurona, y evitar así una caída de sus cotizaciones. Son muchos los que han echado la vista atrás y han apuntado otros fiascos emprendedores de éxito que dejaron de cotizar en el MAB, como Zinkia (la firma que creó Pocoyó), el portal de bodas Bodaclick, el grupo de marketing y publicidad Nostrum, la red de clínicas de estética Suávitas o el grupo de comunicación Negocio. Pero estos casos no tienen comparación con lo que ha sucedido con Gowex.

Zinkia y Bodaclick han sido suspendidas y están en concurso de acreedores. No han cumplido con las expectativas de crecimiento de los inversores, pero fueron caídas que estaban dentro del juego del MAB, un mercado en el que se impulsa a los proyectos emprendedores con un perfil de crecimiento claro, un modelo de negocio diferencial y con vocación internacional. Esto lo convierte en una bolsa con más riesgo, pero si se cumplen las expectativas de crecimiento, se consigue mayor rentabilidad a largo plazo.

Recuperar la credibilidad
La duda que queda en el aire es cómo conseguirá recuperar la credibilidad este mercado esencial para las pymes. Los proyectos que cotizan en él no suelen tener beneficios: al estar en expansión y ser nuevos proyectos, no se les exige. Ni un capital mínimo, como es el caso de la Bolsa tradicional. Pero también hay que recordar que hemos vivido muy recientemente otra gran sorpresa en esta última, la de Pescanova, firma con la que se comparaba a Gowex en el informe de Gotham. Y es que están fallando los controles.

Nuevas reglas del juego
Esos controles funcionaron bien con Suávitas, Nostrum y Negocio que fueron expulsadas del MAB por no facilitar los datos solicitados a quienes velaban por la credibilidad del sistema. Con Gowex, lo que ha quedado en evidencia es que una empresa cotizada en el MAB, sin el control de la CNMV, puede mentir en sus cuentas. Y difícilmente los inversores apostarán por este mercado, si no se establecen nuevas medidas de control.

Como explica Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, “lo ocurrido disminuye el atractivo de las compañías que cotizan en el MAB y aumenta la aversión al riesgo de los potenciales inversores en dicho mercado. Varias de las compañías cotizadas en el MAB quieren comenzar a cotizar en el mercado continuo, al que consideran más seguro, para evitar el estigma que en estos momentos profesa el MAB. Pero el mercado continuo tampoco es una garantía de que no ocurrirá algo parecido a los visto en Gowex, recordemos Pescanova. En general, estamos ante hechos aislados de errores de supervisión, que hacen mucho daño a la industria y son muy llamativos (especialmente, si se producen en una empresa de éxito extremo como Gowex). Tras el caso de Pescanova, las empresas del mercado continuo español no han perdido demasiado apoyo de los inversores, y el volumen de negociación en Bolsa ha seguido aumentando. Así pues, puede que transcurridos unos días, las cosas se calmen y la preocupación disminuya”.

Medidas de urgencia para evitar un crash
La primera reacción para evitar el pánico entre los inversores ha sido una toma de control por parte de la CNMV. El organismo que se encarga de velar por la seguridad de la bolsa tradicional (y que no tenía esas funciones en el MAB) anunció que revisaría los procedimientos de admisión del MAB y analizaría si Gowex o Gotham habían cometido abuso de mercado.

Otra clave para garantizar la confianza está en las firmas que auditan las cuentas de las cotizadas; también fallaron. La labor de auditoría de Gowex la realizaba una firma muy poco conocida, M&A; Auditores, también bajo sospecha. Falló también la labor de los asesores registrados (la figura que se encarga de respaldar la idoneidad de las empresas para entrar en el MAB y que después les acompañan para que cumplan con los requisitos de información financiera periódica), una firma de tanto peso como E&Y.;

Para la firma de traders Blackbird, “Gowex manipuló sus cuentas mediante el uso de un auditor, que probablemente forma parte del entramado de Jenaro García, CEO de la compañía y declarado culpable delante de la justicia”, asegura en un reciente informe. ¿Cómo pudo engañar a todos?

Un mercado sobrevalorado
Según Blackbird, todo ha sido un producto de la codicia, que se apoderó del precio y generó una burbuja que se trasladó al conjunto del MAB. Muchos valores estaban sobrevalorados. “Ahora el mercado ha entrado en una espiral de pánico vendedor. Los accionistas, como es lógico, tienen miedo. La única manera de frenar esto es que el propio mercado y las empresas afectadas en el mismo hagan un gesto no convencional que sirva de precedente, con un ejercicio de transparencia para que todos los accionistas tengan acceso a la información contable y, por supuesto, bancaria de las compañías”. Y añade: “La acción de un gañán no puede liquidar una genial idea de financiación de las pymes. Pero hay que hacerlo bien y bajo una seriedad impecable, cosa que hoy en día queda más que en entredicho, lamentablemente. Es un buen momento para la observación y el aprendizaje”.

Los cambios que prepara el gobierno

Las medidas de control que ha anunciado el Gobierno para resolver el crash del MAB y evitar que se repita la historia se centran en los tres ejes fundamentales que han fallado en este caso:

Límites al tamaño de las cotizadas. Obligará a las empresas que superen los 500 millones a saltar del MAB al mercado continuo, con mayores exigencias de transparencia y gobierno corporativo que el MAB (aunque, insistimos, esa transparencia no evitó el caso Pescanova). Es, por otro lado, una medida que ahora mismo no afectaría a ninguna de las 23 cotizadas en esta bolsa alternativa. Ninguna supera los 100 millones de euros, salvo Carbures, que ronda los 500 y que precisamente ya había anunciado hace meses su intención de saltar a la bolsa tradicional.

Gowex llegó a valer en el mercado 1.400 millones de euros, con la limitación actual, se habrían aumentado los controles antes y se habrían evitado muchas pérdidas a sus inversores.

Más control a las auditoras. El Gobierno exigirá también mayores estándares de calidad y de transparencia a las auditoras. Sorprende, precisamente, que nadie reparara en que una empresa que crecía como la espuma estuviese auditada por una firma poco conocida. Este hecho, y el bajo coste de los servicios de la auditora para una empresa del valor de Gowex, fue uno de los que hizo sospechar a Gotham. Claro que también fallan muchas veces auditoras más reconocidas.

Más poder a BME y a la CNMV. Otra medida necesaria: la exigencia de mayores responsabilidades al MAB (propiedad de la empresa Bolsas y Mercados Españoles, BME). Además, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) incrementará los controles sobre esta rectora. Hasta ahora, este control se limitaba a poner en conocimiento de la CNMV los abusos de mercado.

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