Oportunidades del fin del embargo a Cuba

EEUU levanta el embargo comercial a Cuba. Una medida que reactivará la economía del país y que beneficiará especialmente a un socio de primera como es España.

La reapertura de las relaciones comerciales con Estados Unidos conlleva una mayor transparencia en las cuentas públicas de la isla. Uno de los principales talones de Aquiles para cualquier inversor de fuera. De hecho, apenas unas semanas después de anunciarse el fin del bloqueo de Estados Unidos, Raúl Castro ha respondido aireando las cuentas del Estado para captar inversión. Otro pequeño gesto del mandatario cubano que, desde que tomó el testigo de su hermano Fidel en 2008, ha mantenido una política más abierta tanto para los comerciantes locales como para los inversores exteriores, con importantes incentivos fiscales para estos últimos.

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Teniendo en cuenta que en junio de 2014 entró en vigor la nueva ley de inversión extranjera, que permite la creación de sociedades tanto mixtas como de capital completamente foráneos, el levantamiento del embargo elimina otras de las principales barreras para atraer capital exterior. Aunque seguirá pesando el excesivo control del Estado cubano sobre cualquier tipo de actividad económica en la isla.

Buenas perspectivas para las empresas españolas

España juega un papel fundamental en esta apertura. No en vano, es el tercer socio comercial de Cuba, tras Venezuela y China. En la actualidad hay 100 empresas españolas operando en la isla. Y las primeras beneficiadas del embargo, cuando el acuerdo permita la llegada de turistas americanos, tal y como se espera, serán las cadenas hoteleras.

Se espera que la economía cubana crezca en 2015 un 3,9%, muy por encima del 1,2% del año pasado

Sectores estratégicos. Según Afi, el Gobierno cubano quiere atraer inversión extranjera en sectores de interés estratégico: turismo (hay buenas oportunidades para equipamientos hoteleros, por ejemplo), suministro y gestión de electricidad y agua, telecomunicaciones, aeropuertos, energías renovables y tratamiento de residuos urbanos. Otras prioridades son la industria petrolífera y las empresas de sectores como el agrario, envases y embalajes, minero y de generación eléctrica.

Desarrollo de nuevas áreas. También hay oportunidades en las nuevas zonas en expansión, como la Zona Especial de Desarrollo de Mariel (a 45 kilómetros de la Habana, la capital) que pretende ser un centro de inversiones en sectores industriales, agropecuario, metalmecánico y turístico.

Oportunidades y riesgos

A favor para invertir en la isla caribeña, los informes apuntan la disponibilidad de terrenos para los inversores y una mano de obra relativamente barata y muy cualificada. Además, existen ayudas a la inversión en Cuba, tanto en origen como en destino. En contra, que hablamos de un mercado pequeño (11 millones de habitantes), con un poder adquisitivo bajo. Y que existe un clima de negocios complejo. No hay información fiable sobre las empresas y la isla carece de un sistema legal para dar soporte a procesos de cobro de deuda. No hay que olvidar que Cuba es la segunda economía menos libre del mundo, solo por detrás de Corea del Norte. Todo pasa por el tamiz del Estado, aunque se anuncian cambios, ya que se espera un progresivo crecimiento del sector privado.

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