Herramientas para la solución de problemas

Los problemas recurrentes con clientes y empleados les cuestan a los trabajadores el 40% de su tiempo, y no hablemos de lo que cuestan en ingresos y clientes perdidos a la empresa.

Verne Harnish, fundador de Young Entrepreneurs Organization, ofrece en su libro Rockefeller. Las claves para generar riqueza (Ed. Deusto), unas sencillas herramientas para la resolución de problemas:

Relevancia.

No puedes resolver todos los problemas inmediatamente, por lo tanto tienes que descubrir cuál está costando más tiempo y dinero.

Ser específico.

Hay que saber quién, qué, cuándo, dónde, cómo y el por qué de cada uno de los problemas.

Abordar de raíz y no sólo los síntomas.

No decidas “arreglos rápidos”; ve a la raíz del problema. Una de las técnicas para ello es preguntar varias veces “por qué” hasta que lo averigües.

Focalizarse en el qué, no en el quién.

El 95% de las veces es un problema de procesos, no de personas.

Involucrar a todos los afectados.

En lugar de dar vueltas por ahí y obtener diez respuestas de diez personas diferentes, reúnelas a todas para hacerte una idea exacta del problema.

No atacar nunca por la espalda.

No hables nunca negativamente de una persona sin que esté presente. Reduce el nivel de confianza: cualquiera pensará que haces lo mismo con él o ella. Además, acuérdate de eso de “tratar a los demás como te gustaría que te trataran a tí".

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