Haz que te recuerden
La primera regla de oro que nos dan es que, después de conocer a alguien, no debemos dejar pasar más de 24 horas sin recordarle el encuentro. Enviar un e-mail diciendo que ha sido un placer conocer a la otra persona y recordarle algo de lo que hayáis mencionado en la conversación, una afición común o un interés compartido en los negocios, le ayudará a recordar quién eres.
Para que la cosa no quede en un mero intercambio de frases de compromiso, programa tu PDA para que te avise en un mes que debes retomar el contacto.

Consigue una cita
La segunda regla de oro es que intentes obtener alguna nueva reunión con esa persona. La mayoría de los propósitos de un nuevo encuentro se quedan en el aire porque nos olvidamos de recordárselo a la otra parte o porque no nos atrevemos a dar el paso.

Para cerrar la cita, acostúmbrate a anotar los intereses que habéis compartido, el compromiso que se haya adquirido en la conversación o los términos en los que habéis hablado de la posibilidad de un encuentro.

Compromiso escrito
Otra clave es intentar obtener su compromiso por escrito. Si le has llamado por teléfono después de un tiempo y no habéis cerrado el día de la cita, envíale un email dándole las gracias e invitándole a que ponga una fecha. Para que no pierda su interés, concentra siempre las conversaciones en lo que puedes hacer por él, no en lo que él puede hacer por ti. Mantén esta estrategia de forma continuada con todos tus nuevos contactos.

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