Según datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, las operadoras de telefonía ingresaron un 19% menos en servicios de sms a finales de 2010. Teniendo en cuenta que en 2001 los beneficios por el envío de mensajes cortos suponían un 29%, frente al 14% de 2010, no sería de extrañar que dentro de unos años esos pequeños sobrecitos que aparecen en la pantalla pudieran llegar a extinguirse por completo. En total, el número de mensajes enviados descendió un 15%. Pero esta disminución se contrarresta con un ascenso espectacular de las tarifas de datos, que llegaron a crecer un 70% durante el último año hasta llegar a más de tres millones de conexiones.
Es normal que teniendo WhatsApp, Viber, Gtalk, Blackbery Messenger, MSN, o cualquiera de las múltiples aplicaciones que permiten chatear en tiempo real e interactuar de forma inmediata, los consumidores eviten pagar por enviar texto. Ahora bien, no todo son ventajas. Creemos que la adicción a la mensajería gratuita será algo que los sicólogos tendrán que tratar dentro de unos años.

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