Las tendencias ecommerce que cambiarán la venta online en 2022

Vídeos en 3D, pagos fraccionados, ventas de productos digitales… Mario Fontán, CMO de BigBuy, una de las principales compañías mayoristas en Europa, nos habla de las ideas que empiezan a coger fuerza en las ventas por internet.

¿Cuáles son las tendencias ecommerce para 2022? Tras dos años en los que el mundo se ha visto forzado a recurrir más que nunca al comercio electrónico, 2022 se perfila como el periodo en el que se afianzarán (o no) las nuevas opciones de compra que hemos adoptado durante la pandemia. 

Eso no quiere decir que este año no traiga sus propias tendencias: esas ideas que empiezan a coger fuerza y que afectarán en mayor o menor medida al modo en el que se vende por Internet. 

Hemos entrevistado a Mario Fontán, CMO de BigBuy: BigBuy es uno de los principales mayoristas europeos, y trata con players situados en todos los eslabones de la cadena de suministro: fabricantes, minoristas, couriers o proveedores de plataformas de pago. Esta posición en el “centro” del ecommerce les da una visión privilegiada de las tendencias que empiezan a despuntar en el comercio electrónico. Fontán nos desgrana las que llegan con más fuerza.

El social selling

Con la llegada de la pandemia, el social selling (también llamado social commerce) registró un aumento de un 40% con respecto al año anterior. Desde entonces, muchas marcas se han sumado a esta tendencia, que se basa en utilizar las redes sociales como un potenciador de las ventas, o incluso como una plataforma de compra más. Por su parte, las empresas detrás de las principales redes sociales se están adaptando para aumentar las funcionalidades orientadas a este fin. 
En esta nueva realidad, está tomando mucha fuerza el live shopping, una estrategia mediante la que las marcas cuentan con influencers o streamers populares para hacer retransmisiones en vivo y mostrar sus productos. Ha crecido mucho en China, y es de esperar que las marcas occidentales lo vayan adoptando poco a poco.

“El social selling es básico a día de hoy, y en BigBuy intentamos facilitárselo todo lo posible a nuestros clientes”, explica Fontán. “Contamos, por ejemplo, con muchos winning products en nuestro catálogo –esos productos que generan compras impulsivas y que dejan un margen interesante al que los vende–. Pero también, y esto es importante en un entorno cada vez más visual, ofrecemos banners, imágenes y vídeos de los productos, adaptados a las especificaciones de cada plataforma y optimizados para acelerar la conversión”. 

Vender directamente al consumidor (D2C)

No podemos hablar de D2C sin hablar primero de las Digitally Native Vertical Brands (DNVB). Las DNVB son esas marcas que nacen en el entorno online y que se centran en un nicho concreto, como Freshly Cosmetics, Hawkers, o Dollar Shave Club en Estados Unidos. A día de hoy, muchas de estas marcas están evolucionando y añadiendo canales de venta offline. “Son empresas que han sabido generar una relación muy cercana con el consumidor final, vendiendo no solo un producto, sino unos valores o una experiencia”, afirma Fontán. 

“Ese auge de las DNVB ha evolucionado hacia una nueva tendencia, que es el D2C: la venta directa al consumidor”, explica el CMO de BigBuy. “Las marcas tradicionales, viendo el éxito de las marcas nativas digitales, están empezando a vender directamente al cliente final. Al saltarse los intermediarios, ganan cuota de mercado, tienen acceso a datos que antes estaban fuera de su alcance, y ganan velocidad o time to market”.

“Esto presenta unos retos”, continúa Fontán. “Estas grandes marcas no están preparadas para vender sin intermediarios. No tienen unos procesos logísticos, ni un sistema de gestión adaptado, se encuentran con problemas de compliance… En BigBuy trabajamos con grandes marcas que quieren empezar a vender con un modelo D2C. Y no solo les ofrecemos tecnología o servicios de fulfillment, sino que les damos un nuevo canal de venta a través de nuestra red de minoristas. Es un canal de venta que, además, no compite con otros canales ya existentes.”

Garantizar la sostenibilidad

La sostenibilidad lleva años cogiendo fuerza en el entorno de la logística y el ecommerce, pero, si antes parecía ser algo “opcional”, ahora ya no lo es. Al menos, no de cara a los consumidores, que empiezan a exigir que las empresas en las que compran sean responsables.

BigBuy, por ejemplo, ha eliminado los plásticos del packaging de sus envíos y han pasado a utilizar únicamente materiales reciclados. “En BigBuy somos un proveedor dropshipping líder en Europa. Solo en 2020, recibimos más de un millón de pedidos, por lo que el impacto de decisiones como ésta es notable”, afirma Fontán.

Pero hay más ejemplos: Shopify anunció que compensaría las emisiones generadas por sus tiendas durante el Black Friday (la nada desdeñable cifra de 60 mil toneladas de carbono). Ikea, por su parte, quiere que en 2025 todas sus entregas a domicilio las hagan vehículos eléctricos u otras soluciones que no produzcan emisiones.

Un ecommerce más visual

Otra de las tendencias de ecommerce que cogen más fuerza es la que aboga por hacer la venta cada vez más visual.

“El visual commerce es muy amplio, va mucho más allá de las imágenes”, dice Mario Fontán. “Hablamos de fotografías y vídeos en 3D, por ejemplo, que permiten al usuario ver con mucho más detalle el producto que va a adquirir.”

El visual commerce también engloba el User-Generated Content (UGC). “En muchos casos, un cliente potencial va a confiar más en contenido generado por otro comprador que por el que comparte la propia marca, incluso cuando la calidad de la fotografía o el vídeo sea peor. Esto empieza a ser habitual en las marcas de moda o decoración, en las que se pide al comprador que suba una fotografía con el producto, pero es extensible a muchos otros nichos”.

Pagos más flexibles

Otra tendencia clara en ecommerce es dar al usuario facilidades en el pago. Tarjeta de crédito, PayPal, Apple Pay o Google Pay, contrareembolso o incluso Bizum. El cliente cada vez tiene más opciones, lo que, como no podría ser de otra manera, aumenta la conversión. 

Una tendencia importante es el Buy Now Pay Later (BNPL): un sector en auge que ofrece a los consumidores flexibilidad en el pago y que, aunque lleva varios años en nuestro país, parece estar asentándose ahora. Grandes referentes en el sector fintech, como Klarna o PayPal, ya lo ofrecen.

¿En qué se traduce el BNPL? “Esta opción de pago flexible puede tomar muchas formas. Hablamos de fraccionar el pago sin intereses, de no abonar nada hasta que no pase un tiempo determinado desde la compra… La idea es que este proceso sea lo más sencillo posible para el usuario, y que esté integrado en una experiencia de compra sin fricciones desde principio a fin”.

La llegada del metaverso al ecommerce

Esta tendencia, que hace tan solo unos meses nos sonaba a ciencia ficción, ya no lo parece tanto desde que Facebook anunció que pasa a llamarse Meta. Y, aunque en 2022 su presencia aún será incipiente, no hay duda de que esta es la nueva realidad hacia la que se dirige el ecommerce.

“Con los cuatro grandes gigantes tecnológicos –Facebook, Google, Apple y Microsoft– invirtiendo en el metaverso, no hay ninguna duda de que antes o después esta tendencia va a pasar a formar parte de nuestras vidas”, dice Fontán. “A día de hoy, hay varias plataformas de realidad virtual, como Roblox o Zepeto, pero lo más probable es que haya una que acabe prevaleciendo sobre las demás. Cuando eso ocurra y esta plataforma predominante empiece a acumular usuarios, las marcas empezarán a publicitarse. Y de ahí al ecommerce solo hay un paso.”
Aunque a esta tecnología todavía le queda mucho recorrido, ya hay marcas aprovechándola para vender. Puma, por ejemplo, ha creado un stand virtual en el que venden productos físicos: el stand está conectado a Amazon, con lo que un cliente puede comprar en un entorno de realidad virtual, y recibir el producto físico en su casa. Dyson ha desarrollado una tienda virtual en la que el cliente puede probar el producto, ver cómo funciona y si se adapta a lo que buscan.

Y eso sí: “Al hablar de ecommerce y metaverso, no tenemos que pensar solo en productos físicos”, explica Fontán. “Una gran oportunidad de negocio serán las ventas de productos digitales, como ropa para nuestro avatar, o decoración para nuestro ‘espacio’ digital en el metaverso. Marcas como Ralph Lauren o Gucci ya ofrecen prendas digitales para que los usuarios visitan a su alter ego digital”.

Con el sector del ecommerce más fuerte que nunca, pero en un contexto de recuperación post-pandemia, este año 2022 promete llegar con muchos retos. 

“Las tendencias del ecommerce son más volátiles, pero lo que sabemos seguro es que tendremos que hacer frente a un consumidor cada vez más exigente”, afirma Fontán. “Y no necesariamente desde un punto de vista de precio, sino de conveniencia. Desde BigBuy, seguimos trabajando para ofrecer un catálogo cada vez más amplio, así como opciones logísticas y tecnológicas para hacer la vida más sencilla a aquellos que quieren vender por Internet. Creemos que si hay un momento para hacerlo, es ahora, pero siempre de la mano de un buen proveedor”.