Los memes tienen dueño y no respetar sus derechos puede implicar una sanción

Los memes tienen propietario. No en vano existen personas que se pasan horas haciendo montajes ‘ingeniosos’ que buscan despertar una sonrisa en la persona que lo ve. Si el meme es original, a su autor le asiste el derecho de propiedad intelectual. Vulnerar este derecho acarrea multas.

Memes

El término meme, en internet, hace referencia a «una idea, concepto, situación, expresión o pensamiento, manifestado en cualquier tipo de medio virtual, cómic, vídeo, audio, textos, imágenes y todo tipo de construcción multimedia que puede provocar gracia o sensaciones similares; se replica a través de internet de persona a persona hasta alcanzar una amplia difusión». Esta es, al menos, la definición que se recoge en wikipedia.

No faltan en internet imágenes virales para compartir hasta la saciedad con otros. Los hay incluso quienes se toman la molestia de modificarlos para expresar una broma, en su opinión, mucho más ocurrente o ridiculizadora que la original. El problema surge cuando esas imágenes que se utilizan tienen dueño, por mucho Photoshop o Pixlr Editor que le apliques, o se toman y divulgan sin su consentimiento.

Sin embargo, puede que seas más honesto y seas tu mismo quien haya creado el video creativo que se va a subir en las redes con la colaboración de todos los participantes, o una caricatura o un recursos similar. En caso de originalidad, el propietario del meme es quien con concibe y lo crea por lo que le corresponde el disfrute de todos los derechos de propiedad intelectual sin necesidad de registrarlo previamente. Así lo explicaba el abogado Pablo Fernández Burgueño en una entrevista concedida a un medio de comunicación radiofónica. 

Para controlar el uso abusivo de estas creaciones por parte de terceros, entre muchas otras cosas, se remite el abogado a la Carta de los Derechos Digitales aprobada el pasado mes de julio a instancia del ministro e Cultura y Deporte, Miquel Iceta.

Según recoge la Norma, los registros son voluntarios pero son positivos, generan una prueba documental. “Si alguien no registra una foto o un vídeo puede encontrarse con que alguien lo registre más adelante a su nombre. No son situaciones comunes, pero se dan, y se resuelven llegando a los tribunales o a acuerdos económicos”, explicaba Fernández Burgeño en el programa de radio.

No obstante, algunos expertos señalan que existen excepciones cuando es el sentido del humor el único interés que está detrás. En el texto de la que se conoce ya como ‘Ley Iceta’ se especifica que el uso de los memes “no precisa la autorización del autor o del titular de derechos la transformación de una obra divulgada» para generar un pastiche, que define en los términos exactos del Diccionario de la Real Academia… si bien añade una excepción: dicha autorización no será necesaria, «siempre que no implique riesgo de confusión con las obras o prestaciones originales ni se infiera un daño a la obra original o a su autor”.

Algunos ven en este texto una puerta de apertura a la censura aunque, pero la intención del Ministerio responsable es aplicar un algoritmo capaz de identificar cuándo un meme es apropiado o cuando vulnera los derechos de autor, en cuyo caso sería eliminado.

En cuanto a las sanciones por infringir esta norma y compartir contenidos que no proceden, puede ascender a 2.000 euros. Esta es la multa que se impuso recientemente a un usuario por difundir por whatsapp el vídeo de un policía protagonizando un episodio de violencia machista.