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Councilbox: Versatilidad de una tecnología que da seguridad a reuniones en remoto y a la atención ciudadana de la Administración

Esta startup, ahora impulsada por Wayra, se enmarca dentro del 'LegalTech' con una tecnología basada en el 'blockchain' capaz de validar jurídicamente cualquier proceso de votación que se celebre de forma telemática y deba atenerse a Derecho, público o privado.

Una elección en un colegio profesional, una junta de accionistas, una asamblea de vecinos, una Junta de Gobierno, la celebración de una votación… son todos ejemplos de procesos sometidos a un marco normativo dictados por unos estatutos ante notario o, directamente, por el legislador.

Para que dichos procedimientos tengan validez jurídica han de garantizar el cumplimiento de todos los pasos trazados, desde el lanzamiento de la convocatoria con los puntos del orden del día, hasta una delegación de voto, el ceñimiento a los plazos establecidos, las votaciones requeridas o el levantamiento de actas.

Esto, que en el mundo físico es fácil de comprobar, se complica cuando se ‘salta’ al entorno online. Durante la pandemia y las consecuentes limitaciones a la movilidad y al derecho de reunión, muchos de estos procedimientos tuvieron que seguir su curso por el canal digital. Entonces, empezaron a surgir dudas. Por ejemplo, que todos los participantes de una junta de accionistas recibiesen un mail con el anuncio de la convocatoria no garantizaba ni que lo abriesen ni que lo leyese el interesado, ni mucho menos que los participantes pudiesen asistir por videoconferencia segura. El riesgo ante interrogantes de este estilo puede generar sospechas de irregularidad derivando en la impugnación del proceso e invalidación del mismo.

Fue entonces cuando Councilbox tuvo la oportunidad de poner en valor su solución de LegalTech capaz de celebrar reuniones en remoto por videoconferencia segura con la emisión del voto electrónico y con absoluta validez legal.

La herramienta

“Es una plataforma en la nube que ayuda a la profesionalización de la administración societaria, automatizando y aportando seguridad jurídica a todos los procesos necesarios”. Así es como se presentaba esta startup de origen gallego a Cuatrecasas Acelera, la primera aceleradora en Europa creada por un despacho de abogados. El paso de Councilbox por Cuatrecasas en su primera edición resultó crucial para que la startup pudiera empaparse de todos los conocimientos legales necesarios para el proyecto y afinar la herramienta.

El objetivo inicial de esta startup nacida en Galicia en 2015 de la mano de Víctor López Agustín Tourón fue crear una solución que permitiese la celebración en remoto de distintos órganos de administración como juntas de accionistas, consejos de dirección o de administración de las empresas, evitando así desplazamientos y ahorrando costes.

La solución arbitrada originalmente para dotar dichas reuniones a distancia de validez legal, era la participación de los convocados por videoconferencia a través del cual pudiesen emitir un voto electrónico certificado. Aseguraban, igualmente, la custodia legal de todos los contenidos a los que podrían accederse desde cualquier dispositivo, fijo o móvil.

Con el tiempo han ido implementando la herramienta hasta pulirla del todo gracias a la progresión de la tecnología blockchain, que permite la generación de evidencias electrónicas, la trazabilidad de todo el proceso y acredita, en cada paso, su ajuste a la norma. “Lo que aporta el blockchain es la garantía de que lo que se escribe en esa especie de libro distribuido es inalterable. Se pueden añadir más líneas, pero nunca corregir o modificar lo ya escrito y atestiguado, a su vez, por el resto de los usuarios en la cadena de bloques”, explica Javier Polo, CEO de Councilbox, como prueba de la robustez de la herramienta.

Con el blockchain todo queda sellado en el tiempo, almacena evidencias de que el proceso ha seguido su curso legal, de lo que se da fe de manera pública y es auditable. Se puede comprobar así que la convocatoria se ajusta a los plazos, las delegaciones de voto, participación, resultado de votaciones… Pero no es una cuestión de hitos, es una solución integral que valida todo un proceso que culmina con la emisión de actas de forma automática y las envía a la firma digital.

Una casuística muy amplia

Aunque el foco original de Councilbox estuviera orientado a grandes corporaciones, pronto se demostró la versatilidad de una solución que tanto sirve para una multinacional como para un colegio profesional o una federación deportiva. Basta con paquetizar las funcionalidades y adaptarlas a cada necesidad sin vulnerar en ningún punto la legalidad en lo que atañe a los conceptos de unidad de acto –previsión legal de que las diversas formalidades exigidas para un acto jurídico se cumplen en el mismo momento, sin interrupción temporal– o de flujo.

En Councilbox encontraron una solución de continuidad durante la pandemia clientes de la talla del Comité Olímpico Español, la Real Federación Española de Atletismo, Meliá, Citrix, RACC, Solaria o ABANCA, entre otros.

Pero también se evidenció la eficacia de Councilbox para que las circunstancias no paralizasen la prestación de determinados servicios de las administraciones públicas de cara a los ciudadanos. Un nuevo caso de uso que ha generado una gran tracción. Así lo pone de manifiesto la gran cantidad de acuerdos suscritos con instituciones públicas o numerosas corporaciones locales que posibilitan la ejecución de trámites vía telemática como podrían ser la solicitud de una licencia de obra o el pago de Impuestos de Bienes Inmuebles, entre muchos otros.

Y aunque el equipo de Councilbox se centre, en este momento, en los casos de uso referidos, atisban ahora un tercer canal de negocio procedente de las  empresas privadas. A grandes rasgos, son muchos los trámites complejos y/o con  obligación de informar con absoluta transparencia y asegurarse de la compresión por parte del cliente de la explicación dada. La tecnología blockchain de la plataforma Councilbox puede autenticar su cumplimiento.

De izquierda a derecha, Agustín Tourón, Javier Polo y Víctor López.

Un crecimiento exponencial

A la versatilidad y escalabilidad de la herramienta de Councilbox, hay que añadir otra virtud y es que no se adelanta al mercado, que está ahí para solucionar un problema que ya existía y que hay clientes dispuestos a pagar por ella.

Todos estos factores contribuyen al éxito de esta empresa que ha crecido de forma exponencial durante los últimos meses. Con la plataforma han conseguido ya celebrar más del millar de reuniones con voto, convocar a más de 190.000 socios, accionistas o miembros. Asimismo, la empresa cuenta ya con un equipo de 45 personas y con perspectivas de multiplicar por tres sus resultados de cara al próximo año y abordar la internacionalización.

Dos cosas han sido fundamentales para digerir este crecimiento. Una, el nombramiento de Javier Polo como consejero delegado de la compañía y, segunda, una financiación suficiente para acompañar la consolidación de un proyecto que arrancó con los recursos de los socios fundadores y que ha ido creciendo con una gestión inteligente y muy controlada en el gasto.

La integración en un ecosistema muy potente: Wayra

Para dar el empujón definitivo a Councilbox, es para lo que acudieron hace unos meses a una última ronda de financiación de 5 millones de euros. En ella entraron como accionistas principales Adara Ventures, antiguos acompañantes del proyecto, el banco gallego Abanca y Wayra, el hub de innovación tecnológica abierta de Telefónica.

A todos ellos están agradecidos. En lo que respecta a la participación de Wayra, celebran con especial ímpetu su incorporación al ecosistema del hub de innovación abierta de Telefónica por su capacidad para abrirles las puertas al conocimiento y sinergias con otras grandes participadas así como el acceso a unas relaciones de envergadura muy superior a la que podría alcanzar la startup en solitario. De hecho, Polo explica la importancia de la colaboración con Telefónica en su relación con clientes como el Ministerio de Justicia. En esta cooperación, Councilbox aporta a Telefónica un nuevo producto complementario, innovador y eficaz que incluir en su cartera de productos digitales.

800 startups invertidas por Wayra

De esta forma es como Councilbox se integra en el rico ecosistema tejido por Wayra desde que se fundara hace una década. A lo largo de estos diez años, el hub de innovación abierta global de Telefónica ha demostrado ser una iniciativa crucial para la creación y desarrollo del ecosistema emprendedor nacional y en el resto de entornos en los que opera.

Durante este tiempo, Wayra ha invertido de manera ininterrumpida en más de una startup por semana, lo que se traduce en un total de 800 startups invertidas en Europa y Latinoamérica. En su conjunto, las compañías invertidas han generado más de 10.000 puestos de trabajo altamente cualificados con expertos en datos, ciberseguridad, inteligencia artificial, desarrolladores o maquetadores, entre muchos otros perfiles profesionales.

Asimismo, más de 250 startups del área de innovación abierta han trabajado con Telefónica lo que les ha permitido mejorar sus procesos y llevar lo último en innovación a la red de clientes del grupo, un impacto que supera los 285 millones de euros de ingresos para las compañías.

Todo este trabajo con startups invertidas y no invertidas ha servido para impulsar un cambio cultural en Telefónica, aprender de sus procesos ágiles e incorporar innovación a la compañía y a nuestros clientes. En este tiempo, además de ayudar a los emprendedores a escalar, también han contribuido a que grandes empresas como Renfe, GCHQ (agencia de inteligencia de Reino Unido), Mercadolibre, GE, ASOS, BNDES o BID, entre otros, apuesten por el trabajo conjunto con startups de la mano de Wayra.