¿Qué negocios montan los emprendedores antes de cumplir los 25?

¿Qué tipo de empresas montan los emprendedores menores de 25 años en todo el mundo? ¿De este tipo, por ejemplo? La organización internacional Kairos Society selecciona cada año a 50 emprendedores menores de 25 años que montan empresas con potencial para cambiar el mundo. Hemos cogido los últimos 100 seleccionados y hemos elegido las ideas de negocio con más proyección.

¿Qué negocios montan los emprendedores antes de cumplir los 25?

Wellframe: Seguimiento móvil de tratamientos a esquizofrénicos

Jacob Sattelmair y Trishan Panch han ideado una plataforma móvil para el seguimiento del tratamiento de pacientes de enfermedades mentales complejas mediante sencillos checklists. Ahora están centrados en pacientes de esquizofrenía, pero no se limitan sólo a esta enfermedad. El sistema ofrece información en tiempo real que permite hacer ajustes sobre la marcha sin necesidad de pasar por la consulta.

Leka: Un juguete para niños con problemas de aprendizaje

Leka es un sencillo robot interactivo diseñado junto a terapeutas, padres y niños para ayudar a peques con dificultades de aprendizaje a desarrollar sus facultades motoras, cognitivas y emocionales. De momento, el robot ‘sólo’ canta, reproduce imágenes con el objetivo de obtener una respuesta emocional en el niño, se mueve/vibra, emite luces y habla, todo ello vinculado a juegos. Este robot es obra de Marine Couteau y Ladislas de Toldi. Bueno de ellos y de su equipo y de los más de 25 terapeutas, 40 niños y seis instituciones escolares junto a los que han diseñado el producto.

Printr: Software de control de impresoras 3D

Douwe Bart Mulder, Cecile van der Waal y Chris ter Beke se han propuesto simplificar el uso de las impresoras 3D. Ya tenemos una larga lista de empresas que se dedican a fabricar impresoras, aseguran, lo que falta ahora es que se usen. Y usar no quiere decir comprarse una impresora. Usar puede querer decir acceder a un pequeño ordenador con un software capaz de conectarse a cualquier modelo de impresora y de trabajar con cualquier programa de diseño y de ejecución de prototipos 3D. Usar puede querer decir acceder a un ecosistema en la nube que permita imprimir desde cualquier impresora (la más cercana a ti) cuando no la está usando su propietario.

Con todo esto en la cabeza han creado Printr.

FredSense: Detección rápida de químicos en el agua

FredSense ha diseñado biosensores portátiles capaces de detectar cualquier sustancia química en el agua para las industrias petrolífera y grandes empresas del mercado del gas. Emily Hicks, Lisa Oberding, David Lloyd, Iain George y Robert Mayall han tenido la idea de patentar la tecnología y de crear un sistema de cartuchos de tal forma que se garanticen una línea de negocio vendiendo consumibles y de tal manera que puedan desarrollar nuevas soluciones sin tener que quedar limitados por un hardware o un producto concreto.

Suncayr: Analizar el nivel de UV

Suncayr es un dispositivo (un sencillo tatuaje temporal) que permite saber cuándo deja de funcionar la crema solar y la piel está desprotegida ante los rayos UV. Es idea de Andrew Martinko, Derek Jouppi y Chad Sweeting.

CodeHS: Enseñar informática no era tan complicado

¿Quién iba a decir que Jeremy Keeshin y Zach Galant, los estudiantes de Informática responsables del diario satírico de la Universidad de Stanford iban a terminar montando un programa para que se enseñara mejor programación en los colegios? Ellos ponen sobre la mesa el método, los recursos y la evaluación. Se llama CodeHS. ¿La diferencia con muchos que lo han intentado antes? Está enfocado hacia profesores que no tienen por qué tener formación como informáticos y porque su método enseña pensamiento programático, no sintáxis programática.

Ava: App de traducción en grupo para sordos

Thibault Duchemin se crió en una familia de personas con discapacidad auditiva en la que él era el único que podía oir. Consciente de que su familia no era un caso aislado y de que otros 360 millones de personas tienen ese problema en todo el mundo decidió buscar una solución.

Lo más curioso es que la primera idea que tuvo Thibaud fue un guante inteligente con sensores de movimiento capaz de traducir el lenguaje de signos a personas no versadas en él. El problema es que esta idea, además de aparatosa –un guante de este tipo no sólo hay que fabricarlo, sino que además lleva detrás hardware… y encima hay que ponérselo-, no cubría una necesidad básica: poder seguir conversaciones en un grupo. Y así comenzaron a desarrollar Ava, una app que traduce la voz en texto; la voz, nos referimos, de distintas personas hablando al mismo tiempo de tal forma que una persona con discapacidad auditiva pueda seguir toda la conversación y todas las aportaciones sabiendo quién ha dicho qué.

Adjuvo Motion: Rehabilitación de pacientes de ictus con robots

Johannes Luijten y Gijs den Butter han diseñado un brazo robótico (M-Brace) y un guante inteligente que permiten ofrecer terapia a domicilio para pacientes de ictus. Una plataforma tecnológica monitoriza los avances del tratamiento y sugiere nuevos ejercicios a los familiares del paciente (no hace falta tener conicimientos de fisioterapia, aunque sí unas nociones básicas de informática). Por supuesto, la tecnología también la ofrecen a fisioterapeutas para que sus pacientes puedan hacer ejercicios en casa. Lo mejor de esta tecnología es que no se queda solo en un brazo biónico: añade también una capa de gamificación. Para que no se le haga pesada la rehabilitación los ejercicios están basados en juegos.

Local Roots Farms: Granjas urbanas con visión comercial

Era cuestión de tiempo. Si había jardines verticales era lógico que tarde o temprano surgieran huertos verticales en las ciudades. Es una vuelta de tuerca al concepto de productos de kilómetro cero: en lugar de traerlos de las huertas más cercanas a las ciudades, montas tú una red de huertos verticales distribuida por toda la ciudad garantizando que desde más cerca no se puede cultivar. Todo ello utilizando sistemas de control hidropónico de cultivos y aprovechando también contenedores de transporte reciclados. Es idea de Eric Ellestad. Su familia, lo has adivinado, se dedica al negocio de los contenedores de transporte.

Dray: Reinventando el transporte por carretera

Dray Fleet es, por un lado, un marketplace independiente de transportistas, y, por otro, un software de gestión de flotas en tiempo real que monitoriza las cargas mediante dispositivos móviles, que, además, actúa como herramienta de gestión de pagos a transportistas.

Detrás de este negocio está Anthony Sutardja, quien un buen día hace casi dos años tuvo que elegir entre volver a la Universidad o quedarse en la empresa en la que estaba trabajando. La empresa se llamaba (bueno, se llama) Uber. Y fue trabajando allí que tuvo la idea de Dry Fleet. Si hubiera vuelto a la universidad… (todo esto lo cuenta en su blog; si lees en inglés, te recomendamos que no te lo pierdas).

Erghis: Cómo emplear dispositivos móviles sin tocarlos

Como complemento de este artículo, te interesará conocer a los integrantes de la Lista Emprendedores: las 50 startups con más fututo.