NFTs para dummies: “Esto es como un CD y un ticket, todo en uno”

Alex Granados entiende que ya empezaba a ser necesario un libro que explicase de forma sencilla y concisa el significado de los NFTs, un término que muchos usa y pocos comprender, pese al tremendo impacto que pueden tener en la economía.

NFT

Es un experto en NFTs y head de NFTesp , la primera comunidad de NFTs en español. Pero Alex Granados es también un apasionado de la tecnología y del marketing digital. Bueno y el no tan digital si se tiene en cuenta que no dudó en lucir por los pasillos de la última edición del South Summit la portada de su libro.

Se trata deNFT: qué son, para qué sirven y cómo van a cambiarlo todo’, título publicado hace unos días por La Esfera de los libros y que, según Alex Granados, era ya una necesidad. Cierto que se habla mucho de tokens, de NFTs, de blockchain y de metaverso pero, en la mayoría de los casos, sin saber muy bien a qué nos referimos exactamente.

Le pedimos a Granados que nos diga cómo explicaría él a su abuela o a cualquier persona no digital qué es un NFT y esto es lo que responde: “Yo, al final, lo defino diciendo que esto es como un CD y un ticket, estas dos cosas en una. Es un CD porque tiene capacidad de almacenar y enlazar archivos de todo tipo, desde imágenes en jpg hasta textos en pdf o cualquier otro. Puedes hacer un NFT de lo que quieras.

Por otro lado está la parte del ticket. Cada vez que creas un NFT con la tecnología blokchain se genera un número que sería una especie de matrícula única asociada a ese activo digital. Solo a los poseedores de esa matrícula se les atribuye la propiedad de ese activo y, a partir de ese momento, cualquier transacción que se haga con él quedará reflejada y certificada en la blockchain”.

Las implicaciones del mercado NFT

Visto ya lo que, según este experto, debe entenderse por un NFT a grandes rasgos, es preciso hablar de cómo todo esto se traduce al mercado real que todos conocemos.

Granados habla de una entrada a un espectáculo, bien sea un partido de fútbol memorable, bien sea un concierto de música único. Lo normal es que, una vez terminado el concierto, el propietario del mismo acabe perdiendo la entrada, o deshaciéndose de ella por voluntad propia o que el paso del tiempo deteriore tanto el soporte que lo haga ilegible. 

Si a esa misma entrada le haces una foto, la conviertes en un archivo jpg y creas un NFT con ella, pasa de ser simple un activo físico a convertirse uno digital y que el propietario puede conservarse para toda la vida en su monedero electrónico. El bien, además, se mantiene intacto con el paso del tiempo, como una serigrafía, que no pierde resolución por muchas impresiones que se hagan de ella.

Pero, ¿qué puedes hacer luego con eso? Los más nostálgicos puede que opten por guardar el archivo que se mantiene inalterable con el paso de los años, pero habrá otros que prefieran sacarle partido vendiéndoselo, por ejemplo, a un coleccionista o a cualquier fan del equipo de fútbol o el grupo musical.

También puede darse el caso de que en el contrato inteligente (smart contract) que ha establecido las condiciones que rigen para ese token o NFT, se haya programado que ese poseedor original de la entrada no cobre solo por la primera transacción que se realice sino también una comisión por las sucesivas. Este es el modelo que suele aplicarse en las obras de arte digital NFT con el que, según sus defensores, se empodera y aumentan las ganancias los artistas.

Siguiendo con el caso de las entradas, la otra observación que hace Granados es la posibilidad de frenar las falsificaciones -gracias a esas matrícula- y evitar el mercado secundario y muchas veces disparatado de las reventas. En el peor de los casos, si al final se acepta la reventa, el propietario podrá recibir también una parte proporcional de comisión.

El proceso explicado con este ejemplo puede trasladarse a cualquier bien terrenal, en eso se basa la tokenización cuyos casos de éxito, según este experto, alcanzan hasta el infinito.