Esta emprendedora buscó inversión con su bebé en brazos… y hoy factura 4,5 millones

Mujer, joven y arrastrando un carrito con su bebé de seis meses. De esta guisa, Sara Serantes no inspiraba demasiada confianza a los bancos cuando les pedía dinero para montar su proyecto de restauración. Hoy lidera el primer grupo multimarca y multipropiedad de restaurantes especializado en delivery.

La idea de montar un negocio de restauración, con servicio de reparto a domicilio especializado en sushi, la tuvo Sara Serantes durante su estancia en Nueva Zelanda. Allí se fue para conocer mundo y perfeccionar el inglés acompañada por el que hoy es su marido y de allí regresaron, un año después, jubilosos y ‘embarazados’. La primera intención de Sara Serantes fue reengancharse a la empresa en la que trabajaba pero viendo que la crisis no se las prometía muy felices, decidió aprovechar la baja maternal para madurar y idea y redactar un plan de empresa.

En una época en la que el mercado de reparto de comida a domicilio se restringía a las pizzas y algún que otro establecimiento, en la que nadie en España había oído hablar del concepto del ‘dark kitchen’ y en plena crisis nacional, la idea de Serentes consistía en alquilar un espacio a una cocina de un hotel, elaborar y empaquetar ahí los platos de sushi y luego repartirlos a domicilio. Esto que nosotros hemos resumido en una frase, le costó a ella 9 meses de cálculos para elaborar el plan de negocio. No era fácil, porque apenas había referencias en España para calcular los costes.

Con plan milimetrado de un negocio del que nadie había oído hablar y la niña nacida seis meses antes, se fue Sara Serantes al banco a pedir el dinero que no tenía. Ni en el banco la entendieron ni en las instituciones públicas destinadas en ese momento a apoyar el emprendimiento. Ninguna salvo Enisa, la única que le concedió un préstamo participativo de 50.000 euros de su Línea Jóvenes Emprendedores. “Todavía recuerdo la ilusión que llevaba en el AVE cuando iba a firmar el préstamo”, dice.

El dinero recibido por la Empresa Nacional de Innovación lo destinó casi en su totalidad al desarrollo y diseño de la web porque el proyecto fue 100% nativo digital. Seguidamente alquiló un espacio de cocina a hotel de Barcelona, contrató como asesor al maestro japonés de sushi Ryu Katano que formó a su cocinero y contrató a dos personas para hacer el reparto. Así es como nace el 2 de julio de 2012 Freshpert, uno de los mejores delivery japoneses en España. El primer día recibieron 4 pedidos, todos de amigos y familiares, pero poco a poco la demanda se fue acrecentando. “Fueron unos meses de locura, porque tanto me tocaba recoger los encargos al teléfono, como hacer los repartos o la compra”. 

Atribuye la clave del éxito de esos primeros meses al esfuerzo que hizo su marido, especialista en marketing, a aplicar estrategias de difusión y posicionamiento SEO. El resto lo hizo la calidad del producto. El primer año, con menos de seis meses operando, lo cerraron con una facturación de 12.000 euros, cifra bastante superior a la anticipada en el minucioso business plan y que  convenció a Serantes de que el modelo ya estaba probado y de que podía tirarse a la piscina. Pidió otro crédito de 70.000 euros, esta vez al ICF http://www.icf.cat/es/inici/ (Instituto Catalán de Finanzas), y también se lo concedieron. 

A partir de ese momento, ya fue ir creciendo poco a poco pero de manera sostenida. Alrededor de 200.000€ en 2013; 500.000 €, un año después, 1 millón y así hasta los 4.5M de euros que facturaron en 2019, ya no como la marca Freshpert sino como el Grupo Freshpert.

Las marcas de restauración hacen bola

Es en el año 2015, con Freshpert ya consolidada como marca y con cocina propia, cuando Serantes se anima a abrir otro establecimiento y lanzar una nueva marca, Boko, también de comida oriental pero de inspiración tailandesa. El proceso es una réplica del primero pero concebido como negocio independiente. El primer pedido que recibió aquí le hizo darse cuenta del error cometido. “Llamó una señora pidiendo comida de sushi y Boko. Algo tan sencillo como eso pero que no podíamos hacer porque ambas marcas no estaban integradas. Eran cocinas distintas, cada una con su local y operativas independientes”. De esta manera se percató de que si lo que quería era escalar el negocio, el paso intermedio que debía dar era crear una infraestructura que le permitiese integrarlo todo bajo un mismo sitio y combinar los pedidos.

Hubo que dar la vuelta entera al modelo de negocio hasta crear una marca bajo cuyo cobijo fueran naciendo nuevas marcas. El resultado es el Grupo Freshpert que, a día de hoy, aglutina seis marcas diferentes. Además de Sushifresh y Boko, están Fish and greens (más especializada en pokes), Tako tako (mexicana), Rainbowls (platos configurables) y la última que acaban de abrir, Hotto (Noodles y sopas). A todos ellos puedes pedir desde la misma app, la primera app de restaurantes multimarca y multipedido de servicio a domicilio.

A día de hoy, el grupo cuenta con más de 80 empleados, más de 30 de ellos repartidores (todos contratados), está presente en Barcelona y Madrid y con planes de seguir expandiendo su ámbito de actuación por Valencia y el resto de España. Las previsiones para el cierre de 2020 son de 5M de euros, con pandemia incluida, y 10M de aquí a tres año. Sus cocineros se reparten entre dos locales, uno de 400 metros cuadrados y otro de 140, han pedido un segundo Enisa para seguir creciendo y no descartan ir, por primera vez, a una ronda de financiación, más en busca de acompañamiento profesional que dinero. Y puestos ya con el suma y sigue, decir también que Sara Serantes va ya por su tercer hijo, un ejemplo más de que la maternidad no impide necesariamente una carrera emprendedora femenina.