Ideas innovadoras de productos y servicios que llegan, incluso, al espacio

Todas ellas forman parte de nuestra sexta ‘Lista Emprendedores’, que destacan por sus modelos de negocio innovadores

Estos cuatro proyectos, que forman parte de nuestra sexta ‘Lista Emprendedores’, que reúne las 50 startups españolas más innovadoras, han desarrollado productos y servicios disruptivos que ayudan a mejorar las comunicaciones y el guiado de personas y objetos en diferentes entornos, desde el mar hasta el espacio, pasando por el interior de edificios. Descubre cómo lo han hecho:

FOSSA Systems
De izda. a dcha., Vicente González y Julián Fernández.

FOSSA Systems

Comunicaciones IoT aeroespaciales

Con solo 16 años y mientras estudiaba 1º de bachillerato, Julián Fernández ya había desarrollado y lanzado el primer picosatélite de España, el FOSSASat-1. Un hito que consiguió gracias a la ayuda financiera que logró con un crowdfunding y de varias entidades, entre las que estaba Everis (ahora NTT Data), en la que trabajaba en la división de Espacio Vicente González.

El lanzamiento del FOSSASat-1 fue un éxito. Llegó a su órbita sin complicaciones y Fernández pudo recibir datos IoT de él. Este éxito hizo que varias empresas se interesasen por su plataforma y por la compra de satélites para comunicaciones IoT. Dos años después, en febrero de 2020, Fernández se encontró de nuevo con González en el Spanish Small Satellites International Forum, en Málaga. Ahí hablaron del futuro del proyecto y de la proyección que podía tener y decidieron fundar FOSSA Systems. El primero ya estudiaba ingeniería de telecomunicaciones en la Universidad Rey Juan Carlos y el segundo, ingeniería aeroespacial (especialidad en vehículos aeroespaciales) en la Universidad Politécnica de Madrid y ahora ha finalizado un master en ingeniería aeroespacial en la Universidad Carlos III de Madrid.

Con el paso del tiempo, Fernández ve aquellos años como una experiencia muy enriquecedora: “La verdad es que no ha sido fácil llegar a donde estamos ahora, aunque sí ha sido muy divertido. FOSSA Systems nació como asociación sin ánimo de lucro en 2019, cuando decidí fabricar el FOSSASat-1. En ese momento yo tenía 16 años, por lo que tuve que realizar todo el desarrollo del satélite desde mi cuarto, en casa de mi madre, en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Tuve la suerte de contar con el apoyo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, donde me permitieron hacer las pruebas mecánicas para poder lanzarlo”.

Más tarde, cuando decidieron fundar la empresa, “nos encontramos ante grandes problemas debido a mi edad. Al ser menor y poseer la mayoría del accionariado tuve que sortear muchos trámites burocráticos y bancarios: tuve que pedir la emancipación, realizar un procedimiento específico para habilitar la cuenta bancaria, contar con apoyo legal desde el principio para formalizar todo de forma correcta, etc. Una vez fundada la empresa, nos establecimos en una pequeña oficina en un polígono industrial de Alcorcón. Ahí empezó nuestro crecimiento. En pocos meses, éramos cinco ingenieros. Y cuando en mayo de 2021 levantamos la primera ronda de financiación pudimos mudarnos al centro de Madrid, donde trabajamos ahora mas de una decena de ingenieros de una media de 25 años. En nuestra sede se pueden ver todos los dispositivos que fabricamos, desde sensores a réplicas de los picosatélites”.

FOSSA Systems brinda comunicaciones IoT dedicadas y seguras a empresas y redes de defensa, con activos en zonas remotas, mediante plataformas de satélites. “Combinamos la miniaturización tecnológica con técnicas de producción en masa, reduciendo el coste de desarrollo de las plataformas y, en consecuencia, el coste de las comunicaciones. Nuestro objetivo es ofrecer comunicaciones IoT a nivel global. Proporcionamos soluciones de conectividad a empresas y profesionales en sectores como el agrícola, industrial, energético, de infraestructuras, comunicaciones o defensa y ciberseguridad. Esta conectividad IoT permite monitorear los activos y controlar procesos, pudiendo tomar las mejores decisiones para optimizar resultados”, detallan.

Aplicaciones en campos como la agricultura, la defensa o la ciberseguridad

Casos prácticos de este tipo de aplicaciones pueden ser el uso de la conectividad IoT en campos y cultivos, para conocer la humedad del suelo o el nivel de pH, por ejemplo; en el sector ganadero, para conocer la ubicación GPS de las cabezas de ganado, su temperatura corporal o su ritmo cardíaco, o en el sector logístico, controlando la ubicación de un container, aunque se encuentre en mitad del Océano Pacífico, si se ha roto o no la cadena de frío de la mercancía, etc.

A diferencia de otras compañías que ofrecen conectividad IoT, FOSSA Systems brinda servicio a empresas y redes de defensa y ciberseguridad de comunicación IoT, incluso en zonas donde no hay cobertura móvil. Esto se debe a que su conectividad no depende de cableado y redes terrestres, sino de plataformas de picosatélites, satélites que pesan menos de 1 kg y siguen el factor de forma 5x5x5 cm. El reducido tamaño de estos satélites permite abaratar considerablemente su desarrollo y posterior despliegue, lo que se traduce en una reducción del precio de la conectividad para sus clientes.

Esa es la principal ventaja competitiva de FOSSA Systems: el tamaño de sus satélites. “El hecho de trabajar con tecnología miniaturizada nos permite abaratar mucho los costes de desarrollo y de lanzamiento. Esto nos beneficia de dos formas. Primero, ofrecemos una conectividad IoT mucho más económica que otros operadores del mercado. Y segundo, tenemos una agilidad a la hora de desarrollar las plataformas que otras empresas aeroespaciales no tienen (tardamos no más de nueve meses en desarrollar y lanzar un satélite)”.

FOSSA Systems ofrece a sus clientes un servicio verticalmente integrado (diseño y desarrollo de la plataforma, licencias, pruebas, lanzamiento y primeras operaciones en órbita). “Si nuestro cliente no dispone de la capacidad y/o conocimientos de operar los satélites, ofrecemos un servicio de coste mensual para esta operativa. Además, ofrecemos servicios satelitales complementarios, como gestionar el lanzamiento de satélites o testar capacidades o gestión de estaciones terrestres. Nuestra intención, con la próxima ronda de financiación, es desplegar nuestra propia constelación, una red de 80 picosatélites en un periodo máximo de dos años, para poder ofrecer nosotros el dato a nuestros clientes y pasar de comercializar únicamente satélites a comercializar satélites y datos”.

La compañía lanzó, a las 16,25 hora española, el pasado 13 de enero seis picosatélites, con el objetivo de ofrecer conectividad IoT global en zonas sin cobertura móvil para dispositivos de baja potencia. Con la ayuda de un Falcon 9 de SpaceX, los dispositivos, de un kilo de masa, alcanzaron su órbita, entre 450 y 550 kilómetros, a las 17,32 horas. La primera constelación de 80 satélites, FOSSASat-2 Evolved, estará completamente desplegada antes de 2024.

En mayo de 2021 cerraron una ronda de 765.000 euros, en la que participaron WISeKey, empresa de ciberseguridad suiza que cotiza en el Nasdaq, y el fondo español NewMind Ventures.


Open Cosmos
De izda. a dcha., Han Lai, Rafel Jorda Siquier y Aleix Megías.

Open Cosmos

Democratizar el espacio con pequeños satélites

Se podría decir que Rafel Jorda lleva toda su vida dedicado al sector espacial. Es ingeniero aeronáutico, cuenta con un MBA y además ha pasado por Airbus y varias startups del sector. Toda esa experiencia le sirvió para cimentar en 2015 Open Cosmos, una compañía espacial que desarrolla misiones satelitales de principio a fin.

“Ofrecemos un servicio integral que aborda toda la cadena de valor del sector espacial abarcando el diseño, la fabricación, la gestión de la misión o el lanzamiento de satélites a la medida de empresas, instituciones y Gobiernos de todo el mundo. Nuestros satélites se usan, fundamentalmente, para tres cosas: recopilar datos críticos de la Tierra para tomar decisiones económicas, medioambientales o de seguridad; proporcionar servicios de telecomunicaciones a escala global y desarrollar ciencia y tecnología espacial”, explica Jorda.

La miniaturización electrónica y la necesidad de datos a escala global dio a Open Cosmos la oportunidad de democratizar el acceso a esta tecnología. “La idea de negocio surge al ver como un montón de datos necesarios para digitalizar múltiples industrias y monitorizar el cambio climático podían ser capturados mediante satélites, pero, sin embargo, el elevado coste y tiempo de desarrollo de esto lo hacía imposible. Nuestra tecnología, sin embargo, con satélites más pequeños y rápidos de producir es capaz de hacerlo abriendo las puertas del espacio. De hecho, hemos conseguido hitos nunca vistos hasta entonces como entregar nuestro primer satélite en menos de seis meses cuando la empresa no tenía ni un año”.

Sus clientes van desde grandes organizaciones como la Agencia Espacial Europea, pasando por gobiernos como el británico o grandes empresas en el sector energético y startups. “Conseguimos nuestro primer contrato con la Agencia Espacial Europea unos pocos meses después de crear la empresa. Poco después, tuvimos la oportunidad de desarrollar un satélite para un proyecto de la Comisión Europea que iba muy retrasado y nos lanzamos de cabeza a intentar hacer lo nunca hecho, entregar un satélite en 6 meses para que pudiera volar un avanzado sensor de oxígeno monoatómico al espacio. Lo conseguimos y ese éxito nos llevo a que más clientes tanto institucionales, gubernamentales como comerciales nos contrataran para el diseño, fabricación y operación en órbita de sus satélites, sobre todo, en el ámbito de las comunicaciones para el Internet de las Cosas y la observación terrestre. Con tres satélites lanzados al espacio y decenas de ellos en desarrollo, nos hemos visto obligados en ocasiones a tener que priorizar esfuerzos”, reconoce Jorda.

Diseño de misiones satelitales orientadas al cliente

Este emprendedor asegura que hay muy pocas empresas en el mundo capaces de desarrollar misiones espaciales enteras de principio a fin. “La mayoría solo hacen parte de ello y lo venden como tecnología, no como un servicio. Tener toda la cadena de valor para diseñar los satélites, construirlos, operarlos y procesar los datos para que se extraiga el máximo valor de ellos es lo que nos diferencia. Hay algunas empresas en EEUU con estas capacidades, así como en la industria espacial tradicional. Aunque en la industria espacial tradicional se perseguía el riesgo cero, utilizando tecnologías ya probadas a menudo de forma redundante y realizando infinidad de tests que dilataban sumamente los tiempos y costes de desarrollo. Open Cosmos hace posible el diseño de misiones satelitales orientadas al cliente, con una gestión de riesgos a medida en función de la agilidad, nivel de innovación y coste que su modelo de negocio es capaz de soportar”.

Jorda considera que la mentalidad tradicional de esta industria ha cambiado. “La mayoría de clientes prefiere desarrollos rápidos y asequibles ajustados al nivel de riesgo que su modelo de negocio es capaz de soportar. Ello les permite validar su modelo de negocio de forma rápida, tener ciclos de innovación más competitivos y desplegar no uno sino decenas o cientos de satélites de forma progresiva para dar servicios a escala global. Si antes triunfaban aparatos geoestacionarios del tamaño de un autobús, desarrollados durante décadas y con precios  entre los 100 y 500 millones, ahora triunfan los satélites del tamaño de un microondas, desarrollados en cuestión de meses y con precios entre uno y cinco millones”.

Entre los planes a medio y largo plazo de la compañía, “está seguir desplegando infraestructura espacial avanzada para sus clientes y agregar sus capacidades para conseguir una gran diversidad de todos los datos que proporcionen. También estamos desarrollando algunos satélites avanzados, con las ultimas capacidades en materia de Inteligencia Artificial y procesamiento de datos a bordo del satélite, así como volar una gran diversidad de sensores para monitorizar el clima y los recursos naturales. Poner todos estos datos al alcance de todo el mundo es lo que más nos ilusiona”, pronostica Jorda.

La compañía, formada por cerca de 60 personas de 17 nacionalidades distribuidas entre Oxford, Barcelona y Madrid, ha captado siete millones de dólares de fondos británicos.


ShoreView
De izda. a dcha., Rafael Fernández (director técnico) y Javier Lasarte, cofundador y CEO.

ShoreView

Asistente para navegar con realidad aumentada

Es mucho más que un GPS náutico, una brújula o una carta náutica. Es un asistente visual de navegación costera con realidad aumentada. Como capitán de yate que es, José Manuel Arnaiz tuvo la primera idea, con la que se creó el primer producto: una herramienta náutica que ayuda al usuario a encontrar la concordancia entre el mapa en 2D y la visión real con una solución basada en la realidad aumentada. Con esta idea, y junto a Miguel Ángel Santos y Javier Lasarte, en el verano de 2019, pusieron el capital necesario para lanzar y validar su producto mínimo viable.

“Complicados”, así define Lasarte los inicios. “No fue fácil llevar una tecnología puntera a los dispositivos móviles y, sobre todo, a los 15.000 tipos de android que hay. Pero, en todo lo que hemos ido sacando, el público ha ido admitiendo la bondad del producto. Los primeros clientes los capté repartiendo flyers en el puerto de Ibiza desde primera hora de la mañana hasta casi el anochecer, donde les esperaba para que me diesen el feedback a su vuelta de navegar”.

Ya han probado ShoreView más de 80.000 usuarios. “Como prescriptores tenemos a los principales partners europeos, ya que no somos competencia de ninguno de ellos. Estamos también concretando acuerdos con Booking y Tripadvisor, y con un gran player en movilidad, entre otros, a nivel mundial. Estamos en el Mediterráneo y Caribe y este año abrimos 11 países”, asegura Lasarte.

Visibilidad de un puerto en tiempo real

Este asistente visual en navegación costera aporta de manera inmediata, en tiempo real y con realidad aumentada una visibilidad del puerto. “Con una simple descarga gratuita, el navegante observa en todo momento el entorno del barco, accidentes geográficos, entradas a puerto y sus servicios como restaurantes, lavanderías, alquiler de todo tipo, etc. El navegante puede descargarse la carta náutica de cualquier zona del mundo mediante ‘Navis’, asegurándose una óptima y segura navegación. Estas ventajas para el navegante se convierten en una gran herramienta de comunicación de todo tipo para el puerto y para sus servicios. A corto plazo, vamos a ofrecer un modo de llegada a puerto seguro. En el momento en el que al navegante se le asigne una plaza de amarre, la aplicación le guiará hasta el puesto asignado. En el momento en el que el navegante enfoque con el teléfono al puerto, podrá ver en tiempo real los amarres libres que le queda a la marina. Y desde la misma aplicación, el navegante podrá interactuar con el puerto mediante llamada y/o Whatsapp. El puerto podrá emitir avisos importantes para la navegación”.

El objetivo de la compañía es ir cogiendo cuota de mercado rápidamente y ampliando el producto, ofreciendo soluciones a todo aquel que llegue a la costa tanto por mar como por tierra. “Estamos primando el volumen de usuarios y engagement a los ingresos”. Han conseguido ya más de un millón de euros de financiación “y ahora abrimos 2,4 millones de euros para los próximos 24 meses”, concluye Lasarte.


Situm
De izda. a dcha., Adrián Canedo, Cristina Gamallo, Víctor Álvarez y Gregory Botanes.

Situm

GPS de interior para guiar visitantes y equipos

Ingenieros y doctores en robótica, Víctor Álvarez, Adrián Canedo y Cristina Gamallo coincidieron mientras desarrollaban su tesis en el CiTIUS, Centro Singular de Investigación en Tecnologías Inteligentes. Sus conocimientos les ayudaron a identificar las oportunidades que brindaba la creación de una tecnología multisensorial de localización y navegación en interiores mediante smarphones. Después, contaron con el apoyo de la sociedad de capital riesgo Unirisco y la incorporación como socio de Gregory Botanes, con gran experiencia internacional en gestión de alianzas.

En solo cinco años, Situm se ha convertido en un referente en el mercado de la localización en interiores, gracias a sus soluciones para el guiado de personas y la monitorización de equipos de trabajo con alta precisión, mínima infraestructura y despliegue inmediato.

Gran parte del éxito en el crecimiento de Situm recae en su red de partners tecnológicos o especializados en sectores objetivos “que nos permite ofrecer soluciones de calidad a los clientes finales, que pueden ser gestores de hospitales, aeropuertos, centros comerciales o recintos feriales, o empresas de seguridad y facility management, entre otros muchos”, afirma David Oreiro, director de marketing de esta compañía.

Transversalidad y adaptabilidad a las necesidades de diferentes sectores

Algo que caracteriza a la tecnología de Situm es su transversalidad y adaptabilidad a las necesidades de diferentes sectores. Muchos de sus clientes son referentes en sus sectores. Así, por ejemplo, “ayudamos a AENA a mejorar la experiencia de los pasajeros durante el tránsito por los aeropuertos gracias al guiado mediante su app; a Ferrovial a proporcionar un servicio eficiente a los pasajeros con movilidad reducida gracias a la gestión de equipos de trabajo por geolocalización; a Prosegur a que incrementen la seguridad de las instalaciones de sus clientes mediante la gestión de la vigilancia mediante localización y monitorización en interiores”.

También a la cadena Oasis Hotel & Resorts, “a que sus huéspedes disfruten de las instalaciones desde su llegada sin perderse en su inmensa oferta de restaurantes, piscinas y otras zonas de ocio; a los hospitales de Grupo Quirón a conseguir que los hospitales sean espacios más accesibles para los pacientes; a Telefónica a que proporcione la tecnología de localización en interiores más puntera en todos los proyectos que participa, o a las principales cadenas de centros comerciales en Europa y Japón a que se aprovechen del guiado de visitantes y el geomarketing para que la experiencia de sus clientes sea inmejorable”, explica Oreiro.

Sus soluciones se encuentran en países tan dispares como México, Francia, Turquía, EAU, Tailandia o Japón. “Nuestra cifra de negocio en el extranjero supone más de la mitad del total de la facturación”. La compañía cuenta con el apoyo de Amadeus Ventures, Prosegur, Swanlaab, Xesgalicia y Unirisco.