El rey de las carcasas: fundó una empresa casi sin dinero y hoy factura más de 45M

La Casa de las Carcasas surgió en 2013 como un proyecto personal del joven Ismael Villalobos. Hoy la empresa factura cerca de 45M, está valorada en 100M de euros y acaba de desembarcar en el mercado italiano.

La Casa de las Carcasas

Figura en el puesto número 97 de la última lista del Financial Times en la que se recogen las 1000 empresas de más rápido crecimiento en Europa. Conforme a este ranking, Carcamovil Sociedad Limitada Unipersonal y razón social de la marca La Casa de las Carcasas, habría registrado una tasa de crecimiento absoluto de 1.353,6% y estaría dando empleo a 682 personas en el año 2018.

La empresa, con sede en la localidad cacereña de Jaraiz de la Vera, pasó de los 30 millones de euros facturados en 2018 a 42 millones en 2019, lo que supone un incremento del 30%. A día de hoy los datos hablan de 177 tiendas físicas de su propiedad que se reparten por las principales ciudades españolas. Según un comunicado de prensa “solo en 2020, la compañía ha incorporado a un total de 714 nuevos empleados en España, de los que 170 se corresponden con puestos creados por la apertura de nuevas tiendas de la marca en el país”.

Asimismo, La Casa de las Carcasas inició su expansión internacional en el vecino Portugal, donde cuenta ya con 13 establecimientos abiertos, y se dispone ahora a desembarcar en el mercado italiano, donde ya ha abierto su tres primeras tiendas en las localidades de Milán y Cremona. A estos sumará los próximos días otras dos aperturas, una en Padua y otra el Venecia además de activar su ecommerce en el país de la misma manera que ya hace en España y Portugal.

Ismael Villalobos, fundador de La Casa de las Carcasas

La Casa de las Carcasas surgió en el año 2013 como un proyecto personal de Ismael Villalobos, cuando este emprendedor apenas contaba con 24 años. Cuenta Villalobos, que una de sus virtudes es tomarse las cosas con calma y que cuando ve que los mandos intermedios se inquietan por algún traspiés en la empresa les tiene que recordar que el sol sale todos los días. Atribuye esa tranquilidad a varias cosas. La primera es su corta edad. Acaba de cumplir 31 años y sin ataduras, “ni hipotecas, ni mujer, ni hijos’. La segunda es que, en el peor de los escenarios posibles, lo más que le puede suceder es volver a la casilla de partida e iniciar de nuevo un negocio con un capital de 3.000€, que así es como arrancó La Casa de las Carcasas en 2013.

Antes de finalizar los estudios, abandonó la carrera porque le llegó información de compañeros que habían terminado antes “y andaban cobrando 400 o 500 euros y a mi, eso, como que no me parecía que tuviese mucho futuro”. Así que se animó a montar algo por su cuenta. Una cosa sí tuvo clara desde el comienzo y es que quería vender algo que consumiese todo el mundo dentro de un mercado en crecimiento, propiedades que halló en la telefonía móvil. “Hice como pude una web bastante básica y, con el dinero que había ahorrado trabajando como socorrista y monitor deportivo, monté el ecommerce para vender carcasas y accesorios de telefonía móvil”. El acierto, en aquellos años, fue empezar a vender a través de Amazon cuando todavía lo hacían muy pocos y la compañía de Bezos se encontraba inmersa en una campaña de publicidad brutal.

Esto le sirvió a Villalobos para cerciorarse de que el producto encajaba en el mercado e ir dando forma al negocio. En 2014 da el salto al offline y abre su primer kiosco, en el centro comercial Xanadú, en Madrid. Aquí se dio cuenta de que su ambición de llegar al público de masas se adecuaba mejor al entorno físico. “En aquellos años el cliente que compraba a través de internet era más especializado, más exigente con los productos”, declara, de manera que acabó decantándose por la vía tradicional extendiendo sus kioscos por todos los centros comerciales. Cuando tuvo pulmón económico suficiente, pasó del formato kiosco al de tienda propia y así hasta hoy, con esas 177 tiendas ya referidas.

Entre 2018 y 2019 llegó a alcanzar un ritmo de apertura es de 3 tiendas al mes, todos establecimientos propios. Prefiere hacerlo así que acogerse al sistema de franquicia para “no desvirtuar la identidad de la marca y seguir fidelizando gracias a productos de calidad a precios razonables”. El ticket medio lo tienen en torno a los 20€ vendiendo todo tipo de accesorios para dispositivos móviles. El catálogo actual supera los 50.000 modelos de carcasas para todos los modelos de las marcas de telefonía móvil más populares y ofrece, además, toda clase de accesorios para tablets, smartwatches, auriculares inalámbricos, cámaras, fotografía móvil y bolsos, entre otros.

Hace dos años y medio retomaron de nuevo la venta online sirviéndose de la principales plataformas y ahora aprovechan otra vez ambos canales. Todo esto lo ha hecho Ismael Villalobos a fuerza de facturar, sin que hayan trascendido rondas de financiación ni apoyo de business angels. Y así quiere continuar, creciendo a la par que las ventas, y seguir la hoja de ruta marcada hasta alcanzar las 330 tiendas en 2024.

Pese a gestionar este ‘mini imperio’, asegura Ismael Villalobos que duerme bien y que “casi estaba más estresado cuanto tenía solo cuatro tiendas y tenía que hacerlo todo que ahora, que el negocio está muy bien articulado y medido y que cuento con un gran equipo de profesionales”. Y es que saber delegar es otra de las virtudes que reúne este emprendedor y eso que cuando alguien le pregunta si algún día le gustaría tener un hijo el responde: “No, si yo ya tengo La Casa de las Carcasas”.

Gestionar Cookies