4 franquicias de restauración sin salida de humos

Entre sus ventajas, la sencillez operativa y acceder a un mayor abanico de locales donde desarrollar la actividad.

Franquicias sin salida de humos

Sencillez operativa, mayor agilidad en los procesos, un coste menor al abordar las obras en el local y la posibilidad de acceder a un mayor número de espacios donde montar el negocio. Éstas son algunas de las ventajas de estas franquicias donde no se precisa salida de humos para operar en el local.

Subway. El origen de esta franquicia de dimensión mundial se sitúa en 1965, cuando Fred DeLuca y el Dr. Peter Buck abrieron en Connecticut las puertas del primero de los más de 42.500 restaurantes que hoy operan en más de 110 países, de los cuales más de 60 restaurantes se encuentran en España y más de 5.000 en Europa.

Perfilada su historia, la central enumera algunos de los principales factores competitivos que este modelo de negocio acerca al inversor:

  • Franquicia de baja inversión, situándose entre una de las más bajas del sector.
  • No es indispensable tener experiencia.
  • Formación inicial y continuada tanto a los franquiciados como a los empleados de los nuevos establecimientos.
  • Acceso a un saber hacer exclusivo y de éxito.
  • El modelo de negocio se adapta a casi cualquier local comercial y no se requiere salida de humos.
  • Es una franquicia con una operativa muy fácil de gestionar.
  • Asesoramiento continuo para cualquier área del negocio (operaciones, compras, marketing y publicidad, etc…).

Bocalamar. La sencillez operativa es una de las señas de identidad de esta marca con varias ventajas diferenciales. “Somos la única franquicia que se dedica en exclusiva a los bocadillos de calamar, a lo que se suma la venta de calamares en otros formatos como en cucuruchos, rolos, paninos etc, además de patatas fritas», detallan los impulsores de esta franquicia gallega. «Preparamos los calamares de una forma especial, sin humos ni olores. De hecho, nuestros locales no necesitan salida de humos. Los productos van acompañados de una gran variedad de salsas muy sabrosas, donde destaca nuestra famosa salsa negra, hecha con tinta de calamar”.

No finalizan aquí los factores competitivos de este concepto de negocio:

  • Calidad suprema en las materias primas.
  • Mermas cero.
  • La posibilidad de gestionar la tienda con una sola persona.
  • Bajo consumo energético.

Para articular su red, buscan a personas con o sin experiencia en restauración, “pero con compromiso, capaces de implicarse en el negocio y con espíritu emprendedor”.

La Sagrada Fábrica. Éste es, en palabras de la central –que también desarrolla la marca Blue Moon Tap House–, “un concepto que combina la rentabilidad de su producto estrella, la cerveza artesanal, con una gestión sencilla que simplifica la elaboración del producto y los procedimientos operativos, sin necesidad de cocineros profesionales ni locales con salida de humos”.

En este momento, la franquicia busca emprendedores o inversores con «clara identificación con el concepto, así como con un capital propio de al menos el 30 % de la inversión”.

Como soporte a su red de franquiciados, La Sagrada Fábrica despliega formación en gestión y clientes, un equipo de consultoría y auditoría de establecimientos, promoción, marketing e I+D, entre otras acciones.

Sushimore. La franquicia ofrece al asociado dos modelos de negocio, especialmente pensados para espacios reducidos: locales y stand de Sushimore desde 23 metros cuadrados.

Los productos de venta al público están elaborados en el día y tienen una carta de más de 30 variedades de sushi y sopas. Otro aspecto a subrayar es que los locales no precisan cocina, salida de humos, ni personal cualificado. Desde el departamento de Formación de la central, por su parte, se encargan de formar y acreditar a los futuros trabajadores seleccionados por el franquiciador.