Carlos Conde: el franquiciador que sabe escalar sus sueños

Cuando Carlos Conde Gil abrió su primera barbería en Pontevedra, a los 18 años, el sueño era crear la cadena líder de barberías en España. Como ya lo ha conseguido, ahora se propone revalidar el éxito a escala mundial «y lo voy a conseguir», afirma.

Carlos Conde

La marca de barbería Carlos Conde nace en 1997, con un establecimiento de poco más de 20 metros cuadrados, en Pontevedra. El local era pequeño, pero la ambición de su impulsor grande. Dar con el concepto de la marca que hoy conocemos le supuso testear muchos modelos de negocio. Este proceso de prueba y error implicó una gran inversión económica que dio sus frutos con creces. Con las ideas muy nítidas, el camino a recorrer lo tenía claro y nada podía desviarlo de su destino. 

A la primera barbería Carlos Conde le sucedieron otras propias hasta que, hace aproximadamente seis años, decide expandir el negocio con el sistema de franquicias. Desde entonces no ha parado de crecer. A día de hoy, cerca de un centenar de barberías operan bajo la enseña Carlos Conde. De ellas, sólo 13 establecimientos son propios y el resto corresponden a franquiciados, en el 95% de los casos inversores, que es donde pone el foco esta cadena. En el suma y sigue para el año en curso, tienen proyectado abrir otros 20 centros, 5 de ellos las próximas semanas. La idea para el cierre de 2021 es contar con 150 centros operativos.

El éxito de Carlos Conde como franquiciador

Cuestionado sobre cuáles son los factores que hacen tan atractiva la marca a los inversores, Carlos Conde lo tiene claro: “Primero, la rentabilidad del negocio y, segundo, su comodidad y manejabilidad. Nos regimos por un modelo llave en mano. Nosotros nos encargamos de hacerlo todo: buscar el local, acondicionarlo, reclutar y formar al personal, proveerles del producto… Si lo desean, hasta le gestionamos el negocio. Suelo decir también que otra ventaja muy importante es la estabilidad del sector. Nosotros no competimos con internet ni estamos amenazados por la digitalización, porque es un servicio que sólo puede prestarse de manera presencial y que nunca pasará de moda”.

En lo que atañe a la rentabilidad declara: “También muy interesante. La inversión media por un local tipo ronda los 70.000 euros, con un retorno en el plazo aproximado de tres años. Al final son unos beneficios netos que perciben los inversores de entre 30.000 y 40.000 euros al año”. A su favor, añadir también que, a lo largo los 23 años de historia de la marca, “nunca hemos tenido que cerrar un centro”. 

Pero no es sólo Carlos Conde quien pone en valor la trayectoria de su marca, sino también los numerosos premios que la avalan: 11 en los últimos 3 años, entre los cuales se encuentran, por citar alguno, el Premio a la Excelencia Empresarial que concede el Instituto de Excelencia Profesional, el Premio a la Mejor Empresa Franquiciadora, más consolidada a nivel nacional, que le concedió la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) el año pasado o el Premio Europeo a la Gestión e Innovación Empresarial.

La crisis no frena la hoja de ruta

Obviamente, la crisis sanitaria y las consecuentes medidas de confinamiento y restricciones de movilidad, también tuvo su impacto en el negocio de Carlos Conde. Sin embargo, tras el cierre obligado, vivieron un mes de mayo glorioso en lo que a facturación se refiere, aunque ahora las cosas empiezan ya a normalizarse. Aún así, para garantizar la seguridad de las más de 400 personas que trabajan bajo el paraguas de la enseña y sus clientes, la cadena ha desarrollado su propio sello de barbería segura en el que se recogen todos los protocolos y recomendaciones de higiene dictadas por las autoridades sanitarias, además de dotar a los trabajadores de todo el equipamiento de protección necesario.

Pero ni la pandemia ni la recesión son óbice para que Conde siga ideando y planificando nuevos negocios. Entre sus proyectos a corto y medio plazo destacan:

-La apertura de un centro multifuncional. Acaba de abrir un espacio de 700 metros cuadros en el que se fusionan la barbería, con un gimnasio, una tienda de ropa y una cafetería. 

-Lanzamiento de una cadena para mujeres: Es el resultado de un concepto que Conde lleva analizando año y medio. El nombre de la nueva marca será Candela Conde y consiste en un concepto de peluquería orgánica natural exclusivamente para mujeres. En este momento se hallan buscando local para sus dos primeras aperturas, una en Galicia y otra en Madrid. También aquí aplicarán en sistema de franquicia dirigido tanto a inversores como a autoempleo.

-Internacionalización. Además de estar prácticamente en todo el territorio español, la marca Carlos Conde está presente en Portugal y Francia. La idea es proseguir con la expansión internacional y cerrar el año 2021 con cinco mercados internacionales abiertos, entre ellos EE.UU, México y algún otro de Latinoamérica.

-Búsqueda de franquiciados y másterfranquiciados. Para abordar planes tan ambiciosos como los descritos, la cadena se halla inmersa en un proceso de búsqueda de nuevos franquiciados o másterfranquiciados que quieran compartir el negocio y expandir la marca a otros nivel.

-La línea de productos Rhombus. En su obsesión por la diversificación, la marca de Carlos Conde desarrolló también su propia línea de productos de cosmética para hombre que, además de abastecer a sus centros, pueden adquirirse en ellos o a través de su tienda online .