Aloha Poké o la receta de un pionero para crecer en plena pandemia

Abrieron en el mercado un nuevo segmento de comida rápida y sana, con el poké como protagonista, una apuesta rompedora que ha cuajado, asentada en la calidad del producto, unos locales diferentes y el empuje del delivery.

Guillermo Fuente cofundador de Aloha Poké

Tras estudiar Marketing en la Universidad del País Vasco, Guillermo Fuente viajó a Estados Unidos, a Los Angeles, para cursar un Máster de Emprendimiento y Gestión Empresarial. “Mi idea siempre ha sido crear o montar mi propio negocio, pero nunca había tenido prisa. No tenía intención de terminar la carrera, trabajar un año e inmediatamente lanzar algo. Lo cierto es que quería ganar experiencia, conocimientos y el día de mañana, cuando surgiese la oportunidad, terminar emprendiendo”. Pero todo se aceleró gracias a un descubrimiento fortuito. “Casi por casualidad encontré un restaurante de poké, debajo de la oficina [Fuente trabajaba entonces en consultoría estratégica de marketing], y fue como descubrir un sitio de sushi pero donde me podía poner toda la cantidad que yo quisiera, de un modo barato, rápido y que me permitía comer sano. Pensemos que el fast food allí se reduce a hamburguesas, sándwiches o ensaladas con bacon”.

Entra ahora en escena Carlos Ortiz, amigo de la infancia de nuestro protagonista. “Me vino a visitar, le empezamos a dar vueltas al tema, le llevé a ver el sitio, le comenté que ese tipo de comida era bastante diferente a la comida rápida que habíamos visto hasta entonces, investigamos y comprobamos que no existía ningún negocio que ofreciese este plato. Al final, nos había enamorado tanto como consumidor que decidimos desarrollar nuestro propio concepto de restaurante, nuestras propias recetas y lanzarlo al mercado español”. Finalmente, el 12 de junio del 2017 abría en el madrileño barrio de Chueca el primer Aloha Poké.

Pioneros en la introducción en nuestro país de este plato originario de Hawái, han crecido hasta tejer una red que hoy consta de 25 locales (18 de ellos franquiciados), con una facturación en el 2020 de 7 millones de euros, cifra que esperan aumentar en el actual ejercicio hasta los 11,5 millones. Veamos a continuación cómo han defendido esa condición de pioneros, las claves de su expansión –incluso en tiempos de pandemia– y los desafíos que tienen por delante, ahora que acaban de cumplir cuatro años, aniversario que, han celebrado, por cierto, con la presentación de su nueva imagen.

Reconoce Guillermo Fuente que al inicio tenían la incertidumbre de que al público le llevase mucho tiempo asimilar una propuesta gastronómica inédita en España. “Lo bueno es que era tan novedosa que se hizo eco rápido, cogió algo de fama, en un principio salimos en muchos medios y la gente lo entendió bastante más rápido de lo que esperábamos. También ayudó a esto la pasión con la que lo vivíamos, lo explicábamos y atendíamos a la gente. Para nuestra sorpresa, la acogida fue muy buena, tan buena que un año más tarde estábamos abriendo dos locales más, uno propio y el otro en franquicia”.

EMPRENDEDORES: ¿Cómo han defendido su condición de pioneros? ¿Cómo se diferencian en un sector donde compiten con marcas que han ido surgiendo y que, al final, ofrecen el mismo producto?
GUILLERMO FUENTE:
En un primer momento vimos claro que éste era un plato muy fotogénico, muy llamativo, de ahí que una de las estrategias de marketing fue ofrecer un producto de calidad al que nuestros clientes quisieran fotografiar y compartir las imágenes. Y quisimos trasladar ese enfoque al local. Al ser un producto de origen hawaiano, surfero y que se había expandido por California, diseñamos unos espacios con una imagen muy diferente a lo que te puedes encontrar en cualquier ciudad, con tablas de surf, mucha vegetación, paredes pintadas a mano… Diseñamos muchos rincones que invitan a que la gente quiera hacerse una foto, compartir su experiencia y haga de altavoz de la marca. Al final, no se trata sólo de ofrecer un buen producto, sino de todo lo que le rodea.

EMP.: ¿Qué otras iniciativas han desarrollado para acercar al cliente esa experiencia global?
G.F.:
Cuando empezamos, también estaban arrancando las aplicaciones de reparto a domicilio y se nos caía el alma a los pies al ver que las únicas alternativas eran las hamburguesas, las pizzas o comida china. Nuestra reflexión fue: no puede ser que no exista una opción de comida saludable y más aún para el día a día. Al final, esto es lo que hemos ido potenciando, sobre todo con la apertura de nuevos locales.

No olvidemos, además, que nuestro producto es frío, con lo que ‘viaja’ a la perfección, no es un plato caliente que se puede estropear o enfriar. Nuestro producto es el mismo, con la misma calidad, al mismo precio y con los mismos ingredientes y opciones, ya sea en local o pidiéndolo a casa. Ésta es otra de nuestras claves y una de las patas importantes del negocio.

EMP.: ¿Qué porcentaje de la facturación representa el delivery?
G.F.:
Varía mucho, en función del la ciudad, del local, del día de la semana, de la hora… Pero, en comparación a otros modelos de restauración, sí tenemos unos porcentajes muy altos. En algunos restaurantes, por ejemplo, un domingo por la tarde o un lunes por la mañana puede representar el 60%, mientras que en otros el 20 o el 30%.

EMP.: ¿Cuál es el plan de expansión en el corto y medio plazo?
G.F.:
En el 2021 nos gustaría terminar con 30 restaurantes abiertos y en el 2022 con 14 locales más abiertos. Uno de los focos de crecimiento es la ciudad de Barcelona, donde en breve tendremos cinco locales propios operativos, y estamos en obras en ciudades como Salamanca y Valladolid, al margen de sumar algunos más en Madrid.

EMP.: Uno de sus proyectos para este 2021 es lanzar nuevas marcas virtuales que complementen la oferta, ¿no?
G.F.:
Así es. El objetivo es aprovechar todos nuestros recursos, como los propios locales o las cocinas, y, de la mano de estas marcas virtuales, incrementar la facturación y crear nuevos conceptos. Si vemos que una de estas marcas funciona, quizás incluso nos planteemos desarrollarla de manera física.

EMP.: ¿Cuál ha sido la clave del buen comportamiento durante la crisis del coronavirus?
G.F.:
En plena pandemia, hubo un mes de mucha incertidumbre, de bajada de ventas, pero después, gracias a las sólidas bases que habíamos puesto con anterioridad en el mercado del delivery, pudimos seguir llegando a nuestros clientes y mantenernos.

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