El primer «estratopuerto» de España estará en Teruel

Una empresa americana ha elegido el aeropuerto fantasma de Teruel como sede de su nuevo ‘estratopuerto’, una plataforma de lanzamiento de aeronaves a la estratosfera.

Aeropuertos fantasma: Teruel será el primer "estratopuerto" de España

Aunque hubo una época en la que los aeropuertos fantasma se multiplicaban en España fruto de la especulación, parece que estas infraestructuras están sabiendo reinventarse para convertirse en instalaciones rentables. El último ejemplo es el de Teruel, que será la sede del primer “estratopuerto” de España.

La compañía protagonista de este nuevo negocio para los aeropuertos fantasma es la americana Sceye, dedicada a ensamblar y lanzar a la estratosfera aeronaves muy similares a un zepelín. Así, la empresa ha elegido Teruel como localización para ubicar su sede europea, en la que invertirá 35 millones de euros en colaboración con el Fondo de Inversiones de Teruel.

Las aeronaves que la compañía opera se mantienen durante varios meses en la estratosfera, a unos 20 kilómetros de la superficie terrestre. Desde su posición, son capaces de proporcionar banda ancha inalámbrica a zonas con escasa cobertura, monitorizar la calidad del aire, detectar incendios o controlar el tráfico marítimo o la pesca ilegal, entre otras aplicaciones.

En el caso de Teruel, la compañía americana ha elegido aeropuerto como sede debido a su excelente ubicación. Desde su nueva base en España, Sceye podrá proporcionar servicios comerciales en la Europa mediterránea, Oriente Medio y África. Sin duda, se trata de otro ejemplo de cómo España se está convirtiendo en un punto clave para las empresas dedicadas a la conectividad y las telecomunicaciones, así como del renovado impulso de los aeropuertos fantasma.

El renacimiento de los aeropuertos fantasma

Tener la capacidad de reinventarse para crear un proyecto nuevo que permita aprovechar una infraestructura en la que se han invertido grandes recursos es una virtud que puede ayudar a los emprendedores a salir de un pozo que, en un primer momento, parece difícil de superar. En el caso de los aeropuertos fantasma que llenaban la geografía española, otro caso destacado es el del Aeropuerto de Castellón.

Tras su fracaso como aeródromo comercial, las instalaciones han encontrado un nuevo filón en el mantenimiento de los aviones de algunas aerolíneas. En este sentido, muchas de ellas han decidido colocar en Castellón sus centros de mantenimiento de aviones. Compañías como Brok-Air están invirtiendo sumas millonarias en el lanzamiento de su propio proyecto, utilizando la potente infraestructura ya construida para abaratar los costes operacionales.

Además, los aeropuertos fantasma se han convertido en una excelente sede para las startups españolas dedicadas al sector aeronáutico. Es el caso de Arkadia Space, una compañía dedicada al desarrollo de motores aeroespaciales que ha llegado a un acuerdo con la administración para, además de situarse en Castellón, poder utilizar la infraestructura del aeropuerto como campo de pruebas.