Comunidades energéticas: la fórmula para bajar la factura de la luz de tu negocio

Ante el crecimiento masivo de la factura de la luz, las comunidades energéticas se plantean como una opción interesante para bajar el recibo en tu negocio.

Comunidades energéticas: la fórmula para bajar la factura de la luz de tu negocio

Las comunidades energéticas se han colado en el debate sobre el consumo energético en España, después de varios meses de crecimiento sin precedentes en el coste de la electricidad. Esta fórmula, regulada por el Gobierno en junio de 2020, puede conseguir abaratar los costes de la factura de los dueños de viviendas y las pymes en unos cuantos euros cada mes.

En realidad, las comunidades energéticas no son otra cosa que una alianza entre varios socios para crear una infraestructura solar lo suficientemente grande como para dar servicio a todos y poder reducir la factura de la luz a final de mes. Esta fórmula apenas tiene peso en el ecosistema energético español -solo hay registradas unas 20-, pero son una gran apuesta de futuro que también se enfoca a la reducción de la huella ambiental.

En este sentido, el Gobierno ha anunciado la inversión de 100 millones de euros en el fomento de estas comunidades energéticas, así como que se destinará más dinero en el futuro para fomentar la transición ecológica. Para la ministra de Transición Energética y Reto Demográfico, Teresa Ribera, las comunidades energéticas “tienen muchas ventajas, porque aportan energía de proximidad y rebajan los gastos energéticos de los socios y del ámbito municipal… Ahora podemos imaginar 1.200 pueblos con comunidades o 300.000 tejados solares”.

Las comunidades energéticas suelen ser proyectos abiertos, formados por ciudadanos, pequeñas y medianas empresas, cooperativas o entidades locales, que se juntan para ser productores de su propia energía y cubrir parte de su suministro. Además, los participantes toman decisiones “sobre cómo se quiere consumir energía y qué tipo de energía se quiere consumir, sin estar sujeto a las variaciones de los mercados internacionales y a las decisiones tomadas por agentes ajenos a los problemas de la comunidad”, explican desde Idae.

Las comunidades energéticas, un paso más allá de instalar placas solares en tu empresa

Encontrar un grupo de socios para poder formar parte de una de estas comunidades energéticas se plantea como una opción más que interesante para reducir los costes -y el impacto ambiental- derivados de la electricidad, en un momento donde el crecimiento de la factura está ocasionando serios problemas para empresas y particulares.

Sin embargo, las comunidades energéticas no son la única opción. Si no se dispone de un grupo de participantes suficiente o se prefiere tomar las decisiones por cuenta propia, lo mejor es instalar las placas solares en la empresa de manera individual. La instalación cuesta, de media, entre 4.000 y 6.000 euros, aunque existe una amplia variedad de ayudas que pueden abaratar este precio.

Pero, ¿sale rentable? Teniendo en cuenta que la factura de la luz puede ser un 50% más barata tras la instalación de las placas solares, y que los precios de la infraestructura están cayendo alrededor de un 5% anual, puede deducirse que el sistema ya es rentable. Además, los costes de mantenimiento no son demasiado elevados y la vida útil de la instalación ronda los 30 años, por lo que la rentabilidad se mantendrá con un correcto cuidado de las placas.

Además, tanto si optas por la modalidad de las comunidades energéticas como por tener una instalación propia, los costes pueden reducirse a cero. A través de un contrato PPA, algunas empresas ofrecen la posibilidad de instalar las placas solares destinadas al autoconsumo de forma gratuita. Se trata de un contrato de compraventa de energía eléctrica a largo plazo establecido entre un generador y un consumidor. “El generador es el propietario de la instalación de generación fotovoltaica y el que hace frente a la inversión inicial y a los gastos de operación y mantenimiento”, explican desde Opengy.

Gestionar Cookies