Diamantes sintéticos: un gran negocio que podría tener a España como capital

El negocio de los diamantes sintéticos sigue creciendo gracias a reconocidos inversores. España podría convertirse en el epicentro de esta industria emergente.

Diamantes sintéticos: un gran negocio que podría tener a España como capital

El negocio de los diamantes sintéticos no para de crecer. La fabricación de estos minerales de forma artificial debe su auge a sus numerosas aplicaciones, sobre todo en el entorno de las herramientas industriales, pero también en el sector de la joyería. Además, España podría convertirse en la capital mundial de este segmento emergente que mueve millones de euros cada año.

Prueba de ello es el caso de Leonardo DiCaprio, el reconocido actor que también cuenta con una extensa carrera fuera de las pantallas como emprendedor. La estrella Hollywood es uno de los principales inversores de Diamond Foundry, una empresa dedicada a la fabricación de diamantes sintéticos que ha decidido situar una de sus fábricas en la localidad cacereña de Trujillo.

Tal y como explicaron desde la compañía de diamantes sintéticos tras anunciar su desembarco en España, el clima es uno de los principales atractivos para que el país se convierta en la capital mundial de la fabricación de estos minerales. “La disponibilidad de energía solar es muy alta en Extremadura y queremos que nuestra fundición se alimente con energías renovables”, afirmaron entonces.

Ventajas y peculiaridades del negocio de los diamantes sintéticos

El tiempo de fabricación y el precio

La principal ventaja de la fabricación de diamantes sintéticos con respecto a los tradicionales es el reducido tiempo que se tarda en obtenerlos. Mientras que un diamante natural tarda varios miles de años en componerse debajo de la tierra, los artificiales pueden obtenerse en unas diez semanas. Toda una ventaja, que también supone un gran ahorro de costes en términos de extracción, y que se traduce en una rebaja considerable de su precio. En joyería, los diamantes sintéticos podrían costar hasta 3.000 euros menos que los naturales.

El fin de las guerras y la explotación ambiental

Otra de las grandes motivaciones para los emprendedores como DiCaprio a la hora de invertir en diamantes sintéticos es la contribución al fin de los conflictos bélicos y la explotación de los recursos naturales que esta industria ha generado en los últimos siglos, sobre todo en algunos países del continente africano. Así, la sostenibilidad y la protección de los derechos humanos son unos valores inherentes a esta industria.

Numerosas aplicaciones

Aunque de manera tradicional se ha asociado con la joyería, esta industria tiene como clientes a empresas de muy diferentes sectores. La fabricación de productos electrónicos, la automoción… Producir diamantes sintéticos a gran escala podría facilitar la aparición de nuevas aplicaciones para estos minerales, teniendo en cuenta que cada vez son más fáciles de adquirir por su precio.

En joyería, que no te den gato por liebre

Aunque la joyería también está experimentando un aumento del número de piezas compuestas por diamantes sintéticos, el crecimiento de esta industria también está provocando la aparición de estafas. En este sentido, tanto si tienes un comercio minorista como si estás pensando en adquirir una pieza de diamante natural, deberías solicitar un certificado que indique la procedencia del material.