Kinky Boots: el musical que muestra el poder transformador del emprendimiento llega a Madrid

El musical Kinky Boots, que acaba de llegar a Madrid, cuenta la historia de Steve Pateman, un emprendedor que contribuyó a la visibilización trans a través de una fábrica de zapatos.

Kinky Boots: el musical que muestra el poder transformador del emprendimiento llega a Madrid

El emprendimiento consiste, en gran medida, en detectar y aprovechar las oportunidades para conseguir ofrecer un producto o servicio innovador y útil para la sociedad. Precisamente de esto va Kinky Boots, un musical que llega a Madrid después de pasar por las grandes capitales del teatro musical, como Broadway o el West End de Londres, donde ha cosechado grandes éxitos y premios internacionales.

La obra, que se ha estrenado en en el Espacio Ibercaja Delicias, está dirigida por el argentino Ricky Pashkus, y cuenta en su elenco con reconocidas figuras de la música y la actuación, como Daniel Diges, Angy Fernández o Daniel Huarte. «Es la historia de un protagonista que rompe el mandato familiar, que es algo muy importante. Para que exista la innovación, tiene que haber crisis que te invite a pensar en nuevas oportunidades y productos», explica el director a Emprendedores.

Esta forma de aprovechar la oportunidad en momentos de crisis ha marcado la vida de los grandes emprendedores, y también la del actor protagonista, Daniel Diges. «El cambio es muy importante. Yo empecé siendo actor y, por una época de crisis, empecé a cantar, que es lo que me hizo estar donde estoy ahora. Si me hubiera dedicado solo a actuar, no hubiera llegado donde he llegado. Al personaje que interpreto en Kinky Boots le pasa exactamente lo mismo. Por un encontronazo con un drag queen, se da cuenta de que los zapatos no aguantaban el peso de un hombre. Aquí empieza toda la historia», explica.

Ricky Pashkus es el director Kinky Boots, un inspirador musical que ya se ha estrenado en el Espacio Ibercaja Delicias de Madrid.

La historia que narra Kinky Boots deja un claro mensaje de aceptación personal, pero también muestra cómo aprovechar la oportunidad en tiempos difíciles y «de qué manera se puede vivir el proceso de innovar y sentirse insatisfecho sin renunciar a disfrutar de la vida. El espectador verá lo agradable y divertido que es tomar un camino propio, individual e innovador», apunta Pashkus.

La historia real detrás de Kinky Boots

Eran principios de los años 90 cuando Steve Pateman, un emprendedor que acababa de heredar una fábrica de zapatos a punto de quebrar en Earls Barton, Inglaterra, recibió una petición de lo más extraña. Comenzar a producir kinky  boots, zapatos femeninos adaptados al tamaño de los pies y las piernas de las personas trans.

La autora de la propuesta era Sue Sheppard, la dueña de una tienda de ropa y kinky boots en una localidad inglesa, que buscaba un nuevo proveedor después de tener algunos problemas con su fabricante actual. Después de algunas dudas, Pateman accedió a dar una vuelta al nicho de mercado en el que se centraba su fábrica para ayudar a calzarse a miles de personas transgénero.

“Al principio, Steve dejó muy claro que su firma llevaba un siglo haciendo zapatos de hombres y que los tacones de aguja y las kinky boots no eran lo suyo”, recordaba Sheppard en una entrevista con la BBC. “Pero le expliqué que estábamos teniendo dificultades para obtener zapatos de mujer que les quedasen a los hombres. Le convencí de que el mercado no eran un nicho tan pequeño como él pensaba y, de repente, estaba dispuesto”.

El negocio de las kinky boots crecía como la espuma, y pronto comenzaron a aparecer competidores, ante el aumento de la demanda tras la progresiva visibilización y aceptación de las personas trans. Por eso, la fábrica tuvo que cerrar a principios de los 2000, dejando detrás una historia que muestra el poder transformador del emprendimiento y la supervivencia de las pequeñas empresas manufactureras que no ha caído en saco roto. Tanto es así, que la historia de la fábrica WJ Brookes inspiró la producción de una película en el año 2005, Pisando Fuerte, que más tarde sirvió para crear el musical que ya triunfa en la cartelera madrileña, Kinky Boots.