Cómo negociar bien tu salario

Aunque pueda parecer sencillo, negociar el salario es un proceso que puede generar grandes problemas para el trabajador… Y para la empresa.

¿Cómo negociar el salario de forma correcta?

Negociar el salario es uno de los momentos más importantes dentro de una empresa. Las relaciones laborales tienen éxito porque incluyen una remuneración económica, no nos engañemos. En este contexto, acertar con la cifra es un factor fundamental para el trabajador, pero también para la empresa, que debe obtener la máxima productividad de la cantidad acordada.

En primer lugar, negociar el salario durante un proceso de selección es uno de los primeros pasos cuando se entrevista a un candidato. Más aún en pleno 2021, cuando una nueva legislación europea obligará a las empresas a informar del sueldo antes de entrevistar a un posible nuevo empleado. Según el texto, los empleadores no podrán solicitar a quien se presente a un proceso de selección su historial salarial, y tendrán que proporcionar información retributiva anonimizada cuando así lo soliciten los empleados.

Por eso, la primera recomendación de los expertos a la hora de negociar el salario es “conocer tu situación en el proceso”, tal y como explica la consultora Eva Verde en un reciente artículo. Saber por qué la empresa te quiere y cuál es el valor de tu puesto en el mercado son algunas de las preguntas que deberás responder antes de poder exigir una cantidad de retribución mínima.

Desde el punto de vista de la empresa, existen varias fórmulas a la hora de negociar el salario de un nuevo candidato. Así, se pueden establecer unas fases, después de las cuales el empleado alcanzará su meta salarial. De esta forma, se puede evaluar el correcto desempeño de las funciones del trabajador antes de decidirse a pagarle según las exigencias del mercado.

Sin embargo, si los objetivos salariales del candidato están muy lejos del tope de la empresa, los expertos recomiendan no continuar con el proceso de selección. No obstante, es interesante no cerrarse las puertas de forma definitiva, dejando abierta la puerta de colaborar en otro momento.

¿Cómo negociar el salario si ya eres un trabajador de la empresa?

Negociar el salario no es un proceso exclusivo para los nuevos trabajadores. En ocasiones, empleados y empresas deben renegociar las condiciones de sus acuerdos laborales, algo que puede ser todavía más peligroso. Si no llegan a un acuerdo, el trabajador puede terminar en la calle, con el consiguiente perjuicio para la compañía, que puede perder a un empleado ya formado y productivo.

Para que esto no ocurra, la consultora Michael Page enumera algunas claves para que negociar el salario de un trabajador sea un termine de forma satisfactoria para ambas partes:

Informarse de las condiciones del mercado. Al igual que a la hora de negociar el salario si eres un candidato, conocer las horquillas salariales que se manejan en tu sector de actividad es clave antes de pedir un aumento de sueldo. Sobre este punto, es importante que nunca se utilice como argumento el salario de tus compañeros, ya que un aumento de salario es algo personal y los datos son confidenciales.

Encontrar el momento. Negociar el salario no es una situación menor, por lo que no debe abordarse en el pasillo de la oficina o en una conversación informal con el jefe. En este sentido, la consultora recomienda sacar el tema durante alguna reunión, como una evaluación de rendimiento. También puedes solicitar una reunión para tratar el tema, siempre en un contexto formal.

Enumera tus logros. Antes de solicitar la reunión para negociar el salario, es necesario que elabores una lista con tus logros personales dentro de la empresa, así como el cumplimiento de los objetivos marcados por la compañía. Eso sí, exagerar puede ser contraproducente, por lo que se recomienda encontrar un equilibrio y tratar el tema sin reducirlo todo a una cuestión económica.

La retribución flexible también es negociable. Cuando pensamos en negociar el salario, a menudo se nos olvida la existencia de una retribución flexible. A veces, una mejora salarial no se traduce en un aumento de la nómina, pero sí puede beneficiar al trabajador con los complementos: tickets restaurante, guardería, seguros médicos, coche de empresa, conciliación… En este apartado, las posibilidades son casi infinitas.

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