Inbiot, la española que ya sabía de la importancia de la calidad del aire en interiores

Las soluciones de inBiot estaban en el mercado años antes de que llegase la pandemia pero, a raíz de esta, han multiplicado por tres la implantación de sus dispositivos que miden la calidad del aire en interiores.

Fundadores de Inbiot

En inBiot se dedican a monitorizar la calidad de los espacios interiores. Para ello, desarrollan soluciones smart que, dentro de la vertical del IoT, ellos mismos diseñan, fabrican y distribuyen.

Xavier Aláez (CEO), María Figols y Sergio Díaz de Garayo son los fundadores de esta startup que se constituye como empresa en 2018, dos años después de investigación y desarrollo. Tanto Figols (vicepresidenta del Instituto Español Baubiologie) como Díaz de Garayo (socio fundador de la plataforma de edificación Passivhaus) acumulan larga experiencia laboral en lo que atañe a la eficiencia y optimización de energía en edificios. Por su bagaje sabían ya que no siempre la sostenibilidad en las edificaciones es siempre la mejor aliada de la calidad del aire y del uso pernicioso de determinados materiales en la construcción en cantidades pequeñas, pero que se convierten en alarmantes ante exposiciones prolongadas. 

Con estas miras se constituye inBiot con la que se proponen crear soluciones que monitorizan de forma inteligente la calidad del aire interior en los edificios. El valor añadido de la compañía se centra en la innovación, la calidad y la salud y, a partir de ahí, ofrecen servicios y equipos personalizados. 

InBiot dispone en la actualidad de tres equipos distintos de medición y control del aire interior en el mercado. Entre otros muchos parámetros, pueden medir la temperatura, la humedad relativa, el CO2 o, si se quiere, el monóxido de carbono. Cuentan también con un indicador virus para conocer las necesidades de ventilación a tiempo real. La forma de visualizarlo es tan sencilla como la de un semáforo siendo el rojo el color que advierte de la necesidad de ventilar.

Los datos recogidos por los sensores se almacenan en la nube y son los expertos de Inbiot quienes analizan resultados y, en función de ellos, proponen medidas de corrección. Los clientes pueden solicitar también la instalación de sistemas de alarma o un sistema centralizado de la gestión de un edificio. El paso siguiente que pretenden dar en la compañía es automatizar el servicio, de manera que sea el mismo responsable del espacio quien se asuma la gestión. 

La empresa, instalada en el Centro de Empresas e Innovación de Navarra (CEIN), está participada en su capital por Sodena, brazo inversor del Gobierno de Navarra, y de otros inversores privados. 

El crecimiento de inBiot

Aunque las soluciones de inBiot llevaban ya un tiempo danzando por el mercado español, fue la irrupción del coronavirus la que dio un giro radical a sus cuentas. Los continuos llamamientos de las autoridades sanitarias de mantener los espacios bien ventilados para evitar la propagación del virus hicieron que, de la noche a la mañana, la compañía viese multiplicados por tres los pedidos sobrepasando, en mucho, las expectativas de crecimiento para el 2020. La empresa, que arrancó con tres personas, cuanta ya con una plantilla de 12 profesionales,

Entre otros clientes, figuran las autoridades educativas del Gobierno de Navarra que les pidieron la instalación de más de 700 dispositivos en distintos centros. Hospitales, Residencias de mayores, cadenas hoteleras o grandes superficies comerciales encajarían también en el perfil de sus clientes. Donde no van a entrar, según Díaz de Garayo, es en un modelo B2C donde la competencia surgida en este nicho es ahora voraz con soluciones low-cost que pueden ser adquiridas hasta en Amazon.

En lo que respecta a su hoja de ruta, inBiot no tiene intención de abordar los mercados internacionales hasta, al menos, el próximo año. Creen que potencial de crecer tienen porque, aún erradicándose la pandemia, la inquietud por la salubridad del aire que respiramos ya estaba ahí, ahora si cabe, acentuada y teniendo en cuenta que más del 90% de nuestro tiempo lo pasamos en espacios cerrados y que no siempre la que se conoce como ventilación natural, esto es, abrir las ventanas, es la mejor de todas.

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