Qué otros negocios hubieran querido crear los emprendedores de éxito

Una librería, una hamburguesería, un delivery o una web de artesanía. Estos son algunos de los negocios que se quedaron en el limbo cuando sus promotores decidieron apostar por los proyectos que finalmente les llevaron al éxito. El ecosistema emprendedor podría haber sido muy distinto.

El ganso

Al igual que aquellas secciones de revistas para adolescentes con títulos tan rimbombantes como “¿qué hubiera sido de mi vida si…?”, hemos querido sondear entre nuestros emprendedores más reconocidos para saber qué otro negocio o proyecto vital tenían en mente antes de volcarse en las empresas que finalmente les han hecho triunfar. En algunos casos la sorpresa es mayúscula, en otros no tanto. Lo que sí es mayoritario es que todos habrían sido igualmente emprendedores. 

Conozcamos cómo sería ese ecosistema emprendedor paralelo en el que nuestros más conocidos emprendedores hubiesen llevado a cabo alguno de los sueños iniciales que tenían. El resultado, cuanto menos curioso, aunque, entre nosotros, nos quedamos con la dimensión actual. 

Hermanos Cebrián. El Ganso. ¿Ensaladas por americanas?

Si a Clemente Cebrián le hubiese salido la idea inicial que quería montar en 2003, seguramente nos habríamos perdido una de las marcas textiles más emblemáticas de los últimos tiempos. “Antes de El Ganso , intenté montar un restaurante de noodles en Madrid, Nussa (noodles and salads). Había visto Wagamama en Londres en un viaje con mi hermano, mi mujer y su mujer y la verdad es que nos pareció impresionante. Desarrollamos todo, pero no llegamos a montarlo porque no conseguimos el dinero suficiente y porque vimos que el riesgo era muy alto en un sector muy sacrificado y que no conocíamos más allá de haber sido Álvaro y yo repartidores de Pizza Hut. Más adelante pude verificar esta hipótesis cuando abrí y después tuve que cerrar Wallmok (hamburguesas y ensaladas) en Pozuelo”. 

Afortunadamente, al final se decantaron por la firma textil que hoy factura 65 millones, ocupa a 630 personas y cuenta con 148 puntos de venta. Es posible que con el tiempo se complete con la idea inicial que tenía Álvaro Cebrián, el otro cofundador de la marca: “La idea principal era montar un Ganso en Hogar, donde vendiésemos muebles y todo lo necesario para el hogar con este mismo ADN. Era una idea en paralelo, que espero que algún día desarrollemos”. 

Juan de Antonio. Cabify. De las ‘dos’ a las ‘cuatro’ruedas

¿Qué hubiese sido del ecosistema español si nuestro primer unicornio nunca hubiese existido? Probablemente sería un poquito más pobre. Aunque dentro del mismo sector de la movilidad, la primera idea de Juan de Antonio, cofundador y presidente de Cabify se dirigía más hacia las dos ruedas: “trabajaba en el mundo de los vehículos eléctricos y estuve pensando en lanzar un negocio de motos eléctricas compartidas, pero en aquel momento (2010) eran muy caras y no tenía capital suficiente”, recuerda. Y podemos decir que afortunadamente porque la compañía que finalmente creó junto a Sam Lown, Vicente Pascual, Adrián Merino y Paco Montero, se ha convertido en un ejemplo icónico dentro del panorama empresarial español y referente para muchos emprendedores. Es, probablemente, la compañía de reciente creación más fuerte de nuestro país. Con una inversión acumulada de 365 millones de euros en diferentes fases, en 2019 tenía una valoración que rozaba los 1.400 millones de euros, con una plantilla de 400 empleados en España y 1.100 en todo el mundo, más de 400.000 conductores colaboradores y presencia en 11 países con más de 33 millones de usuarios registrados. Eso sí, en su caso, sí que se ha podido sacar la espinita, si es que la tenía: “Unos años después, ya dentro de Cabify, apoyamos el lanzamiento de Movo, así que muy satisfecho de haber podido recuperar ese proyecto.” 

Oscar Pierre

Oscar Pierre. Glovo. Un portal de artesanía

Si hay una empresa que ha estado en boca de todos desde hace un par de años esa ha sido Glovo, el segundo unicornio de nuestro ecosistema. Fundada en el año 2015 como una app para hacer recados, nueve meses después pivotó hacia el modelo que conocemos hoy, especializándose en 2016 en el sector delivery. 

El resultado es que en el 2019 alcanzaron los 8.000 riders en España y los 38.000 a nivel global, las 1.600 personas en plantilla y una presencia geográfica en 22 países Y una inversión que superó los 435 millones, lo que elevó su valoración por encima de los 1.000 millones de euros. 

Pero esta no fue la primera opción de Oscar Pierre, cofundador de la compañía. Él en realidad empezó un proyecto en el año 2014 que se llamaba Love it Local. Era un Marketplace de artesanos locales, en el que se podía encontrar de todo: desde ropa hasta muebles, cerámica… Estaba arrancando esta idea cuando le surgió la idea de crear Glovo y decidió enfocarse al cien por cien en el nuevo proyecto. Y el resultado está bien a la vista. Pasaron el proyecto original a un grupo de jóvenes estudiantes de Barcelona, que hicieron un rebranding y lo pasaron a denominar FUO Concept. Bajo este nuevo nombre funcionó durante unos años, pero actualmente ya no está activo. 

Amuda Goueli. Destinia. Libros en lugar de viajes 

Un caso curioso es el de Amuda Goueli. El fundador y CEO de Destinia es todo un referente disruptor en un sector tan maduro como el de los viajes. Fueron los primeros en lanzar viajes al espacio, de los primeros portales en aceptar pagos en bitcoins, fueron pioneros en promover viajes a Corea del Norte y en abrir delegación en Irán, y llegaron a lanzar una app para las gafas virtuales de Google… Siempre, pues, a la cabeza de la innovación y la tecnología en una carrera que les ha llevado a convertirse en uno de los principales portales de viaje de nuestro país con presencia en más de 30 países de todo el mundo, servicios ofrecidos en 30 lenguas, más de 170 empleados, 6 sedes, 2 millones de clientes, 66 millones de usuarios únicos y 209 millones de páginas vistas. 

Sin embargo, en el año 2000, la idea que le rondaba por la cabeza era distinta: “justo seis meses antes de montar Destinia, quería montar una librería, tenía el local y el plan de negocio. Iba a ser también venta por Internet y, entre otras cosas, cibercafé. Pero al final lo descarté. No obstante, lo tengo en mente todavía y quizás con los años vuelva a retomarlo, con un enfoque diferente a las librerías que hay actualmente”, confiesa.

Nacho Sala. Atrápalo.com Un proyecto con mucho arte

Seguro que más de una vez has comprado una entrada, un vuelo, un viaje de tren, un hotel o has contratado una experiencia a través de Atrápalo . Pues a punto estuvo de no existir. Por la mente de Nacho Sala, uno de los cofundadores y el director de Marketing de esta compañía especializada en la venta online de viajes y experiencias, cruzó en sus inicios la idea de crear un portal de exposiciones y arte. “Fue un intento fallido: Starup&Art. Llegamos a hacer una primera exposición, pero luego el proyecto digamos que hibernó. No continuamos porque no encajó con el momento vital en el que lo iniciamos, requería mucho esfuerzo y tiempo que no teníamos y además pasaron por delante otros proyectos e intereses”. Uno de ellos, precisamente, Atrápalo.

“Hace 20 años hicimos una lista de sectores y negocios que podían conectar con nuestros intereses y que al mismo tiempo fueran negocio. Destacamos tres áreas que siempre nos habían interesado y Atrápalo encajaba: sector cultural (ése fue el ADN de Atrápalo: crear una herramienta que acercara la gente a la oferta cultural de las ciudades y los viajes), la tecnología (Atrápalo también tiene tecnología por un tubo) y todo lo relacionado con la creatividad: arte, diseño, pintura y cocina”. Hoy Atrápalo es todo un referente en la venta de entradas y de experiencias con 8 millones de usuarios, presencia en cinco países y más de 330 millones de facturación. “Quizás retomemos más adelante el proyecto de Starup&Art, en un momento vital diferente”. 

Alberto Fernández. Facilísimo. Anticipando el turismo rural

facilísimo.com  siempre fue una empresa estrechamente vinculada a internet. Nació como portal de publicidad para inmobiliarias, pero con la crisis de 2008 tuvieron que bascular hacia las redes sociales y el desarrollo de contenidos y hoy se definen como medio de comunicación en internet. Pero, justo un año antes de lanzarlo, a su fundador, Alberto Fernández, le rondaba otra idea. “En 1998 conocí internet por una noticia (imagino que exagerada por el medio) que decía algo así como ‘un padre y su hijo se hacen millonarios vendiendo cursos de guitarra española a los japoneses por internet’. Y me pregunté: ¿qué es internet? ¿cómo funciona? ¿qué podríamos ofrecer que nos permitiese hacer negocio? ¿en qué es buena España? Rápidamente llegó a mi mente el turismo. Pero no conocíamos el sector. Empezamos a hablar con casas rurales e intentamos ir a comisión de venta. Después de tres meses, decidimos abandonar porque no salían las cuentas. Dos años más tarde, salió el portal Toprural a quienes no se les dio nada mal: ellos no intermediaban, cobraban por anunciarse”. Hoy Facilisimo.com cuenta con 13 portales que suma más de 64 millones de seguidores. 

Diego Ballesteros

Diego Ballesteros. SinDelantal y BeWe. Un delivery de lujo

El proyecto in-abordado no tiene por qué ser el primero de una carrera empresarial, sino que puede darse entre una empresa y la siguiente. Es lo que le ocurrió a Diego Ballesteros. “Cuando vendimos SinDelantal México en el año 2015 yo vi un negocio clarísimo en hacer un mix entre lo que era SinDelantal y restaurantes de máximo nivel. Llegué a hacer el plan de negocio e incluso compré la marca, Gourmex. Era una plataforma de delivery con restaurantes de lujo, en la que apostábamos por una experiencia muy VIP, que abarcaba desde la selección de los restaurantes, el packaging, los vehículos en los que se llevaba la comida, la apariencia de los mensajeros. Todo estaba cuidado al milímetro. No lo puse en marcha porque estaba en esa fase justa de recién vendida la empresa anterior y de estar dando vueltas a diferentes proyectos y me tiró más crear algo alejado de la comida, como el Software as a Service, de BeWe. io, que además podía ser más internacional y escalable, porque desde una única ubicación, como es Colombia, puedes vender a los más de 20 países en los que estamos. 

Jesús María Ruiz de Arriaga. Arriaga Asociados. Una escuela de negocios

Jesús María Ruiz de Arriaga se veía más como un docente que como un empresario. “Quizá lo que más me hubiera ilusionado sería haber creado una escuela de negocios. De hecho, estaba realizando mi doctorado en Dirección de Empresas porque me veía a mí mismo como docente. Llevaba cientos de horas dando clases, pero la crisis financiera hacía difícil crear una escuela de negocios desde la nada. Por aquel entonces, sin embargo, lo que me pedían las empresas era ayuda. Estaban en una situación tan difícil que empecé mi trabajo como abogado para llevar concursos de acreedores. A ello se unió mi propia experiencia: necesitaba un abogado, pero no podía pagarlo y me di cuenta de que eso era una situación muy común y que había cientos de miles de personas en la misma situación. La crisis, además, puso de manifiesto las malas prácticas de los bancos y la indefensión de sus clientes. Así que empecé a hacer publicidad, nos especializamos, comenzamos a crecer y ya no había vuelta atrás. Pronto se perfiló el modelo de Arriaga Asociados ”. 

David Masó. PromoFarma. Un marketplace de talento senior 

“La verdad es que como emprendedor siempre ves oportunidades para mejorar servicios aún no completamente digitalizados o nuevas oportunidades de disrupciones. A mí me encantan los marketplaces online, De hecho, Promofarma es un marketplace de farmacias”, explica David Masó, cofundador de esta plataforma  de venta de productos de parafarmacia que fue adquirida en 2018 por el gigante suizo Zur Rose Group. Hasta entonces, Promofarma contaba con 70 personas en plantilla, había recabado 12 millones de inversión y conseguido crecimientos anuales del 50%, rozando en 2017 los 25 millones de euros. “Una oportunidad que en su día pensé muy interesante es un marketplace donde personas de más de 50 años, incluso jubilados, pudiesen crear perfiles con sus conocimientos, experiencias y habilidades y ponerlos a disposición de terceras personas o empresas que los pudiesen necesitar de forma temporal. En su día lo vi complicado por un tema de regulación, ya que estas personas deberían tener una especie de nuevo modelo de autónomos, donde sólo se pagase por las horas que facturas, así como permitir a jubilados cotizar por algunas pocas horas. Creo que este marketplace tiene una gran oportunidad ahora que la pirámide de edad está tan decantada hacía las franjas más avanzadas y también por el alargamiento de la esperanza de vida, una manera de complementar tu jubilación con unos ingresos extra para aquellas personas que lo deseen”, reflexiona. 

Iñaki Berenguer. Coverwallet. Nanotecnología sanitaria

Iñaki Berenguer ha fundado tres empresas exitosas que han hecho espectaculares exits: Pixable, Contactive y CoverWallet a Aon. Pero Berenguer también llegó a participar en el germen de una empresa Owlstone que abandonó al poco de arrancar. “En 2003 estudiaba mi doctorado en la Universidad de Cambridge (Inglaterra). Junto a uno de mis mejores amigos, David Ruiz, decidimos participar en una competición de planes de negocio de la universidad, con la idea de comercializar un chip (basado en nanotecnología) de detección química de compuestos en el aire. En principio iba a ser solo un entretenimiento, pero empezó a generar mucho interés en los “advisors” que la universidad pone a tu disposición y a requerirnos mucho tiempo. David pidió una excedencia para centrarse al 100%. Yo no me atreví y me salí. La empresa es Owlstone Nanotech, con oficinas en Cambridge, Londres y Connecticut (Estados Unidos) y desde los primeros años empezó a acumular éxitos como contratos con el departamento de defensa de EE.UU. Me sentí como el quinto Beatle. Si hubiera continuado con Owlstone, mi trayectoria habría transcurrido en Inglaterra y no en EE.UU.” 

Meinrad Spenger

Meinrad Spenger. MasMóvil. Con la vista puesta en la ecología

Aunque confiesa que MasMóvil siempre estuvo en sus pensamientos como primera y única opción -“el proyecto me ha entusiasmado desde el primer momento y durante estos 14 años le he dedicado toda mi energía. Y como nos va muy bien, espero poder seguir dedicándole todos mis esfuerzos en los próximos años”-, Meinrad Spenger también ha fantaseado con hacer algo relacionado con el medio ambiente: “de haber montado otro negocio hubiera sido uno con la vocación de ayudar al reto de la sostenibilidad medioambiental con el fin de aportar mayor calidad de vida a las personas a través del cuidado de su entorno. Reducir las emisiones del tráfico en nuestras ciudades o aumentar la movilidad sostenible son cuestiones en las cuales me gustaría trabajar. Creo que aún queda mucho por hacer y, además, es una necesidad social cada día más demandada. Afortunadamente, esta inquietud también he podido canalizarla a través de MasMóvil desarrollando nuestra actividad con el mayor respeto posible al medio ambiente y realizando proyectos en los que la conectividad ayuda al desarrollo de negocios social y ambientalmente sostenibles. También en nuestra nueva sede hemos aplicado unos estándares de cuidado del medio ambiente muy rigurosos”, defiende. Desde el pasado mes de junio el Grupo MasMóvil es todavía más grande “por culpa” de la OPA amistosa del 100% que lanzaron los fondos Cinven Group, KKR y Providende Equitys sobre la cuarta operadora a nivel nacional. 

Alejandro Fernández- Luengo. Alma Corporation.  Una iniciativa contra el hambre

“Yo creo que todos los emprendedores lidiamos en nuestra cabeza con dos cosas: los negocios que podríamos montar y, cuando alguien saca alguna una idea brillante, con la rabia que nos da que no se nos haya ocurrido antes a nosotros”, bromea Alejandro Fernández-Luengo, cofundador y presidente de Alma Corporation (Marco Aldany, Rizo’s, Mister A, Rock Gym o AYoga, entre otras, y fundador y CEO de Mi Casa Inn). “En mi caso, con más de una veintena de empresas creadas a la espalda y un número que ni sabría contar de proyectos pendientes, uno de ellos destaca por encima de todos desde hace muchos años: me encantaría participar de un proyecto que ayudara a erradicar definitivamente el hambre en el mundo. El hambre no es un problema de falta de comida (¡de hecho cada año se destruye más del 30%!). Es un problema logístico. Y creo que es perfectamente posible acometerlo y resolverlo. De hecho, no consigo entender cómo alguna de las grandes corporaciones no se plantean que podría ser la mejor campaña de branding de la historia…. Marketing trascendente de verdad. Mientras llegan esa solución, hemos creado BEA (Banco Español de Alimentos)”. 

Ongil y Ferrer. Percentil. Burritos y turismo

En un país como el nuestro tan lleno de rincones mágicos no es de extrañar que la del turismo rural sea una fantasía recurrente. “En 2007 pasé un año analizando montar un negocio de turismo rural. Como clienta siempre pensaba que había mucho por mejorar y, para mí, era el negocio ideal para fusionar varios temas que me apasionaban como la decoración, la cocina, la jardinería… Pero llegó la crisis y me dio miedo quedarme con un activo difícilmente liquidable. Me costó dejarlo atrás, pero se abrieron otros caminos que tenían más sentido”. Así habla Lourdes Ferrer, fundadora de Percentil junto a su socio, Luis Ongil. Por su parte, el sueño de Ongil va más por el estómago: “Hubiese querido montar una cadena de restaurantes de burritos llamado Green Chihuahua. Solo burritos premium con cerveza dos X. Comida orgánica y de granjas cercanas, productos sin aditivos y promoviendo el bienestar y la felicidad animal. Y mucha tecnología. No lo monté porque es un sector muy competitivo y del que no sé mucho, pero igual un día lo llevo adelante”. 

Lupina Iturriaga

Lupina Iturriaga. Fintonic. Inversión en vez de ahorro

“En su día, antes de Fintonic, pensamos en crear una plataforma de inversión, pero, con la crisis económica, la principal preocupación de la gente era ver si podía llegar a fin de mes. Necesitaban ayuda para la gestión y organización del dinero y de ahí surgió Fintonic, diseñado para organizar los bancos y tarjetas en un único sitio y ayudar a ahorrar desde el principio. Además, Fintonic nos permitía dirigirnos a un segmento de población mucho más alto, mientras que la plataforma de inversión era un público objetivo muy nicho”, recuerda Lupina Iturriaga, la cofundadora y CEO de esta app que ya ha captado más de 44 millones de inversión, 153 trabajadores, más de 850.000 usuarios y está valorada en 160 millones de euros. La prueba de que no estaban equivocados con el cambio de rumbo es que enseguida empezó a funcionar, “conseguimos muy pronto el objetivo del primer proyecto: ahorro, porque el primer año de uso de Fintonic nuestros usuarios logran ahorros de 2.000 a 5.000 euros, dependiendo claro está de sus ingresos”.

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