5 tópicos falsos que frenan la contratación de profesionales senior

Poca capacidad de adaptación, escasos conocimientos digitales o la exigencia de salarios más altos de lo habitual son algunos de los tópicos que frenan la contratación de profesionales seniors en las empresas.

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Es habitual pensar que los seniors no tienen capacidad de adaptación, que sus conocimientos están obsoletos, que sus competencias digitales son escasas, que cobran sueldos muy elevados o que su salud es peor que la de los trabajadores más jóvenes. 

Todos estos tópicos hacen que las personas mayores de 50 años se conviertan en uno de los colectivos más afectados por el desempleo. Según la última Encuesta de Población Activa, 963.800 personas mayores de 50 años se encontraban en situación de desempleo entre los meses de enero y marzo de 2022. De este modo, los seniors representan ya el 30,35% del paro total registrado en España, es decir, casi 1 de cada 3 desempleados. 

En palabras de Antonio Mera, responsable del proyecto Generación Savia de la Fundación Endesa, los datos “desmontan los estereotipos y prejuicios que existen en torno a los trabajadores mayores de 50 años y ponen de manifiesto la necesidad de un cambio de mentalidad sobre el talento senior en España”. En este sentido, recuerda que los seniors “acumulan años de experiencia, un gran conocimiento y sabiduría que son clave para las empresas”. 

Los tópicos más frecuentes analizados por Generación SAVIA son los siguientes:

1.- “Los trabajadores mayores de 50 años tienen escasas competencias digitales

 El estudio “Los profesionales senior ante el reto del teletrabajo”,  elaborado por Generación SAVIA, revela que el 95% de los seniors niega que la tecnología sea un impedimento para la adaptación al teletrabajo. 

El 56,2% de los participantes afirmó que las tecnologías son un gran aliado y que no podrían prescindir de su uso en la búsqueda de empleo. Tan sólo uno de cada diez seniors piensa que la brecha digital es real.

2.- “Los conocimientos de los trabajadores senior están obsoletos

 Los trabajadores senior son mucho más conscientes de la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida, la actualización permanente o el reciclaje profesional, como demuestra el “Estudio de Generación SAVIA sobre los efectos de la crisis del COVID-19 y del confinamiento en los mayores de 50 años desempleados”. Más del 70% de los seniors consultados afirmaron que, durante los peores meses de la pandemia, habían apostado por prepararse, formarse y mantener la mente ocupada. Seis de cada diez establecieron rutinas, entre las que destacan los hábitos formativos que pueden resultar aplicables a la búsqueda de empleo.

3.- Poca capacidad de adaptación a los nuevos modelos de trabajo”.

El informe “Human Smart Working” elaborado por Fundación máshumano, Sagardoy Business&Law School y Zityhub, concluye que el trabajo en remoto ha sido mejor asumido por el colectivo senior que por las llamadas generaciones millennial. En este contexto, los trabajadores mayores de 50 años han desarrollado más capacidad de resiliencia, una mayor adaptación y se han sentido más cómodos trabajando desde sus casas, sin el estrés añadido de desplazamientos u horarios estrictos. 

El estudio destaca el importante papel del talento senior ante circunstancias difíciles, como las de la pandemia, por su valor diferencial, su experiencia, la serenidad que proporciona la edad, así como su importante labor como asesores y consultores. 

4.- Los seniors cobran salarios muy elevados

 Según la última Encuesta de Población Activa, el salario bruto mensual en España es de 2.199,40 euros para un trabajador de 45 a 55 años y de 2.361,19 euros para una persona mayor de 55 años; frente a los 1.723,71 euros que perciben los jóvenes de 25 a 34 años. Una diferencia que puede resultar todavía más escasa si se tiene en cuenta el talento, la enorme experiencia y la sabiduría acumulada que los trabajadores senior pueden aportar a las empresas. 

5.- Los trabajadores senior gozan de peor salud

El ‘Mapa del Talento Senior 2021‘, elaborado por la Fundación Mapfre, desmonta este tópico y sostiene que, junto a la esperanza de vida, está creciendo la llamada “esperanza de vida con buena salud”, que hace aptas para la actividad a más personas que nunca. En este sentido, recuerda que el envejecimiento demográfico “es, en realidad, un rejuvenecimiento porque permite a más personas vivir más años en buenas condiciones”. 

En este sentido, la Estadística del Padrón Continuo elaborada por el Instituto Nacional de Estadística revela que, en tan sólo 20 años, la población de 50 a 64 años ha pasado de los 6.629.622 habitantes que se contabilizaban en el año 2002, a los 10.315.782 del año 2022, es decir, una diferencia de 3.686.160 personas más.