Asistente virtual: una nueva profesión para emprender desde casa

Ante el crecimiento del teletrabajo y la externalización de servicios, dedicarse a ser asistente virtual desde cada puede ser un negocio de lo más rentable.

Asistente virtual: una nueva profesión para emprender desde casa

El entorno laboral postpandemia no deja de propiciar la aparición de nuevas profesiones para trabajar desde casa como autónomo. Una de ellas es la de asistente virtual, una nueva ocupación que puede convertirse en una alternativa interesante para emprender sin dedicar demasiado tiempo ni inversión.

¿En qué consiste exactamente el trabajo de un asistente virtual? Este tipo de profesionales se dedica a realizar muy diversas tareas administrativas para diferentes empresas: Desde la gestión de viajes de negocios hasta la programación de citas con clientes, pasando por la preparación de campañas de marketing online, contabilidad, gestión de redes sociales, atención al cliente…

En definitiva, el asistente virtual es un profesional multitarea, que debe contar con una sólida experiencia en el mundo de la empresa antes de lanzarse a trabajar por cuenta propia para formar parte de diferentes aspectos esenciales en la actividad de sus clientes. Por tanto, se trata de una alternativa más que interesante para trabajadores con una larga carrera que han perdido sus empleos a raíz de la pandemia.

Hasta 44.000 euros al año trabajando como asistente virtual

Uno de los casos que más llama la atención es el de una emprendedora que decidió aprovechar sus diez años de experiencia en el sector trabajando por cuenta ajena para convertirse en asistente virtual y poder compaginar su vida personal y profesional de la mejor manera.

Tal y como relata un artículo de Business Insider, esta profesional llega a cobrar 44.000 euros al año dedicando solo 25 horas a la semana al trabajo como asistente virtual, divididas en cuatro días, lo que le permite ocuparse de sus hijos y llevar una vida más relajada que si trabajara por cuenta ajena.

Para ella, la clave para triunfar en este negocio se encuentra en la captación de clientes. La mayoría de ellos suele llegar por el boca a boca, por lo que recomienda a un asistente virtual tejer una red de contactos sólida y útil, así como cuidar por encima de todo la atención al cliente.

¿Cómo comenzar a ser asistente virtual?

Aunque este negocio puede ser una salida profesional más que rentable para los emprendedores, ser asistente virtual no requiere de una inversión inicial muy elevada. Basta con un ordenador, una conexión a internet y algún tipo de software de gestión que permita agilizar la relación con los clientes y llevar una contabilidad.

Con respecto a las tarifas, dependen mucho de la experiencia o capacidad del asistente virtual, y varían entre los diez y los 55 euros por hora. Sin embargo, en este sector también es muy común encontrar acuerdos con los clientes en forma de mensualidad fija, que varía dependiendo de los servicios que las empresas decidan contratar.

Por último, a la hora de encontrar clientes en los momentos iniciales, un asistente virtual puede encontrar numerosas ofertas en las páginas de captación de profesionales autónomos. Además, la creación de un blog personal o una página donde poder compartir la experiencia podría ser una buena forma de captar nuevos clientes para el negocio.