¿Dejar el trabajo sin alternativa? A veces, es una opción necesaria

En ocasiones, dejar el trabajo para darse un tiempo para encontrarse a uno mismo y poner en marcha otros proyectos es una opción muy válida.

¿Dejar el trabajo sin alternativa? A veces, es una opción necesaria

Dejar el trabajo sin tener una alternativa no suele ser una situación común. Sin embargo, la ansiedad y el estrés acumulado por algunos trabajadores convierten esta iniciativa en una opción más que válida. A veces, es necesario parar y encontrarse a uno mismo para poner en marcha nuevos proyectos con más fuerza.

“Estaba en un entorno laboral muy tóxico. Éramos solo dos chicas junior y el resto del equipo estaba formado por jefes, varones y de mediana edad. En ese contexto, era muy común que a la una de la madrugada te llegase un mensaje de WhatsApp diciendo ‘hay que darle una vuelta a esto’. Si le añadimos que cobraba 1.000 euros netos, a día de hoy sigo sin entender por qué tardé tanto en dejar el trabajo”, explica una publicista de 29 años a El País.

Estas son las principales motivaciones a la hora de dejar un trabajo sin tener otra alternativa. Por desgracia, el estrés y la ansiedad que generan algunos puestos, en los que las jornadas son maratonianas y los salarios no suelen corresponderse con la responsabilidad y el esfuerzo que requieren. Sobre todo, entre los trabajadores más jóvenes.

En este sentido, los psicólogos recomiendan hacer caso a tu propio cuerpo, que suele mandar señales inequívocas de que algo no está bien y que dejar el trabajo durante un tiempo es necesario. No conseguir desconectar al salir de la oficina, tener problemas para conciliar el sueño, problemas musculares, dolores de cabeza… Todos son síntomas que indican que algo no está funcionando como debería.

Sin embargo, la posibilidad de dejar el trabajo sin otra fuente de ingresos alternativa no está al alcance de todo el mundo. El alquiler y las facturas tienen que seguir pagándose cada mes… Por lo que, si se tienen indicios de que el ritmo de trabajo o el ambiente en la oficina está causando problemas sobre la salud, lo más recomendable es buscar otro puesto lo antes posible.

Dejar el trabajo por otro cada dos años, una tendencia entre los jóvenes

La fórmula de dejar el trabajo por otro con relativa frecuencia puede ser una buena forma de limitar el estrés y la ansiedad que generan algunos ambientes laborales. Pero también es una manera de promocionar en el ámbito laboral, y una de las tendencias que marcan las relaciones profesionales de los trabajadores más jóvenes.

Así, los trabajadores de entre 18 y 35 años suelen ser más proclives a dejar el trabajo por otro por dos motivos fundamentales: por un lado, la ausencia de posibilidades de promoción interna en las compañías; y, por otro, la necesidad de nuevos estímulos en la vida laboral de los trabajadores más jóvenes, criados y educados bajo un paradigma diferente al de las generaciones anteriores.

Aunque el este aspecto emocional de buscar nuevos retos y responsabilidades es un aspecto importante para los trabajadores que deciden dejar el trabajo, no es la única clave de esta nueva fórmula de promoción profesional. También responde a un instinto de supervivencia, ante la falta de oportunidades de desarrollo dentro de las propias compañías o unos salarios que no permiten formar una vida propia.

En este sentido, la crisis del coronavirus ha hecho caer la tasa de emancipación de los trabajadores menores de 30 años a su nivel más bajo desde 2001. Además, la media de edad para salir del hogar familiar se situó en 2020 en los 29,5 años, muy por debajo de países como Suecia, donde la media está por debajo incluso de los 18. Esta delicada situación pretende solucionarse a través de la nueva Ley de Vivienda acordada por el Gobierno, aunque no está claro si su aplicación en el mercado actual tendrá la utilidad esperada.